Capturado y vendido en Malpica un rodaballo de 11 kilos y casi 500 euros

Melissa Rodríguez
melissa rodríguez CARBALLO / LA VOZ

MALPICA DE BERGANTIÑOS

El ejemplar de rodaballo tras la subasta en la rula de Malpica
El ejemplar de rodaballo tras la subasta en la rula de Malpica .

«Na miña vida vin un bicho tan grande coma este», dice el marinero Christian Pena, con una experiencia de veinte años

14 feb 2025 . Actualizado a las 23:34 h.

«Un bicho!». Con estas palabras se refieren en Malpica al rodaballo de 11 kilos que fue capturado y vendido en la costa y la rula del municipio el jueves. Y es que no suele ser habitual ver piezas tan grandes de esta especie, coinciden en señalar los expertos desde la localidad. De hecho, ayer los marineros recordaban solo un ejemplar más grande, de unos 12 kilos, pescado en la zona hace años.

La embarcación local O Pillo, de artes menores, fue la que pescó este codiciado ejemplar. Su armador, el malpicán Christian Pena Pardo, confirma la excepcionalidad del caso: «Na miña vida vin un rodaballo tan grande coma este. É raro atopalos». Y suma ya veinte años de experiencia en el sector. «Largamos os miños nos baixos de Baldaio para raias e rodaballos. O día anterior, viñeron dous exemplares máis pequenos, e desta vez debeu de vir o pai ou a nai», comentó el marinero, que lleva a bordo a otras dos personas. «Non pensei que fose ser tan grande ata que despois mo dixeron», recuerda. Lo cierto es que en el pesquero de madera de diez metros de eslora, entre los profesionales ya comentaron la anécdota y mismo se fotografiaron con el ejemplar.

El ejemplar, recién pescado por la embarcación local O Pillo
El ejemplar, recién pescado por la embarcación local O Pillo .

A Barcelona y para japoneses

Un rodaballo que alcanzó una cotización en lonja de 44 euros el kilo. Casi 500, pues, la pieza. Lo paró en ese precio en la subasta el comprador local Jairo Souto, que trabaja para la empresa Arrom Barcelona, «alma mater en Europa coa alta restauración xaponesa», explica el joven malpicán, a lo que añade: «Este tipo de pezas son do noso tipo de clientes». Así es que este rodaballo se fue para un grupo de restaurantes japoneses en la capital catalana, asegura. Una anécdota que pone en valor la calidad del producto de la Costa da Morte.