Los ciudadanos conocerán así su nivel de radiaciones Las antenas de telefonía móvil dejarán de ser aparatos que emiten temibles ondas. Aunque los científicos insisten en que no hay evidencias de sus efectos adversos en la salud, el Gobierno colgará una web en la que cualquier ciudadano podrá conocer el estado y potencia de la antena instalada en su calle o azotea.
08 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.El secretario del Colegio Oficial de Ingenieros de Telecomunicaciones, que ayer participó en el ciclo de conferencias de la Casa de las Ciencias Radiaciones y salud pública, aseguró ayer que los ciudadanos podrán obtener información rigurosa y exhaustiva de las antenas de telefonía móvil cercanas a sus domicilios a través de una web que el Gobierno publicará en unos meses, tras el estudio de certificación de todas las estaciones. «Se darán los datos necesarios para que el ciudadano esté tranquilo y se pueda frenar la alarma creada entorno a las antenas», comentó Adrián Nogales. La página ofrecerá gráficos de planos de situación y fotos de emplazamientos, además de información asociada como la identificación del operador, la potencia de emisión de la antena o los niveles de exposición, medidos in situ. Nogales destacó la importancia de la nueva normativa en materia de telecomunicaciones, en vigor desde finales del 2001, para garantizar el cumplimiento de los límites de exposición a las ondas electromagnéticas que emiten las antenas, unas 25.000 en toda España y de las que 2.500 se ubican en Galicia. «Se está realizando la comprobación de todas las instalaciones y cada año se realizará una verificación de las medidas», señaló. Legislación La legislación española es, según Nogales, «cuasipionera», ya que «pocos países han elaborado una de carácter estatal y obligatoria, no regulada por recomendaciones. Nos codeamos con los países más desarrollados de Europa». En este sentido, la ley, dijo, permitirá mayor transparencia y capacidad de previsión de cara al futuro despliegue de la red de antenas de telefonía móvil. «Se necesita una buena coordinación entre la administración central, autonómica y local».