Las mismas quejas contra el enésimo cambio de las cuentas

Xosé Gago / Eduardo Eiroa A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

La oposición exige otra vez un «volantazo» en el presupuesto que el gobierno local en ningún momento ha pensado en dar

12 jun 2014 . Actualizado a las 14:47 h.

El decimocuarto cambio presupuestario de este mandato ha provocado críticas muy similares de la oposición a las que despertaron los trece anteriores. PSOE, BNG y EU coinciden en que es preciso un cambio profundo en la orientación del gasto municipal, «un volantazo» dicen los socialistas, pero tienen cero posibilidades de que el gobierno local les haga caso, igual que ocurrió en las trece ocasiones anteriores.

Los populares están convencidos de que sus gastos son los mejores para el momento que está pasando la ciudad. Destinarán 300.000 euros más al IMCE para potenciar las fiestas y espectáculos culturales de la ciudad. La oposición ve en ese gasto un «despilfarro», especialmente el PSOE, que destaca que «el gasto en fiestas supera los 684 euros por hora», pero para el gobierno local se trata de una «inversión» que fomentará los sectores de la hostelería y el turismo.

Inversión mínima

Claro que esa cantidad, como los 387.000 euros para servicios sociales o los 352.000 euros en inversiones, solo suponen una mínima parte del total del modificativo de crédito, que supondrá cambiar partidas que suman 5,1 millones de euros. La mayor parte de ese dinero, 4,4 millones, proceden de remanentes de tesorería de ejercicios anteriores, mientras que el resto proceden de partidas de gasto suprimidas.

El grueso de esos fondos se gastará en pagar facturas extrajudiciales, que no estaban previstas en el actual presupuesto, pero que deben ser liquidadas. Por ejemplo, está previsto gastar más de un millón en facturas de la luz y el gas atrasadas del año pasado. También se destinarán 1,8 millones a liquidar atrasos en la aportación municipal para moderar el precio del bonobús social, 385.000 para regularizar el pago del canon de reciclaje a Albada -la gestora de Nostián-, o 283.000 euros en facturas de la empresa que se encargó del mantenimiento de la red de semáforos, que siguió haciendo esa función aún acabado el contrato.

Esos gastos en facturas atrasadas, «de cajón» según las calificaron los partidos rivales, o de gastos que se realizaron fuera del presupuesto, lo que provocó varios reparos del interventor, han sido los más criticados por la oposición. Cabe recordar que la práctica de modificar los presupuestos fue muy criticada por los componentes del actual gobierno cuando estaban en la oposición. Los populares afirmaban entonces que los modificativos demostraban la «mala gestión del bipartito». Ahora continúan haciéndolos, aunque suelen asegurar que no están provocados por la mala gestión, sino que se utilizan para reforzar la inversión en algunas áreas o dar utilidad a los fondos que quedan en tesorería cuando se producen bajas en los contratos de obras.

Tenga o no razón, parece imposible que el gobierno cambie ahora el rumbo que ha mantenido en los tres últimos años y dé el volantazo que le pide el PSOE o atienda a alegaciones como la del BNG, que le pide incrementar los fondos para proyectos de cooperación en el exterior.