Ellos decidieron bajar el gato a la calle con correa: «Teníamos dudas al principio, pero ha ido todo bien»
VIVIR A CORUÑA

Los veterinarios, si es posible, recomiendan pasear a los felinos para evitar que se aburran en casa y generen comportamientos indeseados
30 mar 2025 . Actualizado a las 13:04 h.Tener un perro implica una serie de responsabilidades que muchas personas consideran demasiado exigentes, sobre todo cuando se trata de sacarlos a pasear varias veces al día. Por esta razón, los gatos se han convertido en una opción popular para quienes buscan una mascota con menos obligaciones. Sin embargo, los expertos recomiendan que, siempre que sea posible, los felinos también puedan disfrutar de la vida exterior con las precauciones necesarias. Pasearlos con correa puede ser una alternativa ideal para evitar el aburrimiento y prevenir comportamientos indeseados. Así lo han experimentado Fernando Justo y Paula Vázquez, dueños de Chipirón, un gato de un año y medio que ha aprendido a disfrutar de sus paseos por la ciudad.
Ambos cuentan a La Voz que el proceso de comenzar a pasear a su gato fue gradual. «Al principio empezamos a ponerle el arnés en casa. Eso le costó un poco, escapaba de sí mismo por el ruido del cascabel. Pero una vez que le pusimos todas las vacunas y ya estaba acostumbrado al arnés, empezamos a bajarlo. Primero fue en parques pequeños. Todo poco a poco. Al principio se quedaba sentado mirando los coches y a la gente. Luego empezó a caminar», explica Paula. «Teníamos dudas al principio, porque no todos los gatos se acostumbran», añade Fernando.
Lo que han observado los tutores de Chipirón durante este tipo respecto a los perros es que un felino nunca va a tener esa necesidad de bajar todos los días. «Con el gato no tienes esa obligación. Entonces, sí que nos animamos a bajarlo de vez en cuando. Él no te va a pedir que lo saques. Hay semanas que lo bajamos varios días y otras que nada. Por ejemplo, si llueve, olvídate», afirma Fernando. La cuestión reside en que no se acostumbran a hacer sus necesidades en el exterior. «Pis y caca no suele hacer en la calle, solo alguna vez en la arena. Pero, por ejemplo, Chipirón en casa lo hace en el baño», dice Paula.
Los veterinarios señalan que bajar a los felinos es bueno porque, si pasan toda la vida en un piso, se pueden aburrir y generar conductas indeseadas. «La recomendación que nos dio el veterinario es que estaría muy guay, pero siempre teniendo en cuenta que es un gato, que son muy asustadizos», cuenta Fernando. Chipirón todavía es pequeño y sus tutores aún no han notado los beneficios de esta costumbre, pero sí han observado que «cuando sale, duerme más, como si estuviera más cansado. Pero realmente tampoco es muy traste en casa», comenta Paula.
Fernando y Paula lo que más recomiendan a quienes estén interesados en pasear a sus gatos es que siempre vayan con el transportín, sobre todo si los van a bajar por una zona urbana. «Esto no es el campo. Aquí en la ciudad hay muchos estímulos, desde los ruidos hasta cuando se cae la hoja de un árbol. Luego, el mayor peligro son los perros, así que siempre bajamos con el transportín, sobre todo cuando vamos a zonas más urbanas. De hecho, si lo vemos incómodo en algún lado, ya no lo sacamos», dicen.
Lo que más han notado durante este casi año que llevan bajando a Chipirón es que sigue siendo algo inusual, por lo que suele generar sorpresa en quienes los ven. «Al final llama la atención ver un gato paseando. La mayoría de la gente es supereducada y pregunta si lo pueden tocar, que cómo lo hicimos...», dice Paula. Sin embargo, no todas las reacciones han sido positivas. «Luego tuvimos también algún caso en que una persona nos echó la bronca, nos decía que cómo bajábamos a un gato», recuerda Fernando.
Diego Díaz, veterinario etólogo: «Sacar a pasear a los gatos tiene beneficios; se aburren si están toda la vida en un piso»

Diego Díaz, veterinario etólogo en la clínica Elviña Vets, en A Coruña, explicó a La Voz que la falta de enriquecimiento ambiental puede provocar problemas de comportamiento en los gatos, como orinar fuera del arenero o desarrollar agresividad. «Si están toda la vida en un piso sin estímulos adecuados, acaban aburriéndose, y eso puede generar lo que llamamos estrés felino», señaló.
Así, señala que sacar a los gatos a pasear puede ser beneficioso, ya que «son animales muy inteligentes y activos» que necesitan explorar su entorno. A diferencia de los perros, «no están completamente domesticados» y requieren estímulos como el juego de caza y el marcaje territorial para mantener su bienestar.
Sobre la mejor forma de habituarlos a salir, recomendó empezar antes de los cuatro meses, cuando aún están en la fase de socialización. «Es mejor acostumbrarlos desde pequeños, con arnés y correa larga, y en horarios con menos movimiento, porque los gatos son más asustadizos que los perros», explicó. No obstante, añadió que «si es un gato adulto, también se puede conseguir, aunque requiere más paciencia».
Si no es posible sacarlos, Díaz aconsejó proporcionarles estímulos dentro de casa. «El gato necesita vivir en tres dimensiones, moverse en altura», dijo, y sugirió colocar torres, rascadores y hamacas cerca de una ventana para que puedan observar el exterior. Además, recomendó situar el comedero y el bebedero en un lugar elevado, una práctica poco común pero que, según él, es beneficiosa para reducir el estrés del animal.