Un escritor y director experto en la definición mediática de la violencia

Efe

CULTURA

25 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Al director austríaco Michael Haneke le podrían haber dado la Palma de Oro de Cannes por merecerla desde hace tiempo, pero el jurado se la dio hoy por merecerla más que nunca. La razón es Das Weisse Band, depuración definitiva de su cine y una hermosa bofetada a la conciencia social. Haneke sigue definiéndose como un experto en la representación mediática de la violencia y asegura con ironía que en la televisión solo ve «el parte del tiempo».

¿Qué tiene la pequeña pantalla para haber detonado la crudeza de filmes como Funny Games (1997) o La pianista (2001)? En una entrevista con un grupo reducido de periodistas, se explica: «Los medios determinan la relación con la realidad. Antes de la televisión sabíamos muy poco del mundo, pero éramos conscientes de nuestro desconocimiento. Ahora, nuestra conciencia del mundo ha sido creada por los medios y eso es muy peligroso, pues las imágenes manipulan y pervierten».

Michael Haneke buscó con precisión el momento histórico. «Quería una historia situada en Alemania sobre el fascismo», afirma. Para acercarse al tema, el realizador se leyó «una estantería entera sobre la educación y la vida en el campo en la época». Su tono es distante, potenciado con sobriedad formal en blanco y negro. Pero lo que subyace en el fondo es el desasosiego que contagia esa infancia marcada por la rigidez moral.