Muere Martin Parr, el fotógrafo que convirtió lo cotidiano en un espejo irónico del mundo moderno
CULTURA
El reconocido miembro de la agencia Magnum deja un legado visual que redefinió la fotografía documental desde el color, el humor y la crítica social
07 dic 2025 . Actualizado a las 15:51 h.El mundo de la fotografía está de luto. El influyente documentalista Martin Parr ha fallecido este sábado a los 73 años en su casa de Bristol. Considerado una figura clave del retrato social contemporáneo, transformó escenas del turismo de masas, el ocio popular y la cultura de consumo en retratos ácidos y vibrantes de la cotidianeidad. Su obra, llena de humor, crítica y una estética propia, redefine la forma en que entendemos el mundo moderno.
Ha sido su familia, a través de un mensaje en redes sociales, la encargada de anunciar la noticia. «Con gran pesar anunciamos que Martin Parr (1952-2025) falleció ayer en su hogar en Bristol», dice el texto publicado por sus allegados.
Tras más de medio siglo retratando lo cotidiano con ojo crítico, aunque siempre con humor, Martin Parr deja tras de sí un archivo fotográfico colosal, con más de 100 libros publicados, decenas de exposiciones internacionales realizadas y una importante labor fundacional desarrollada a través de la Martin Parr Foundation, una institución creada en el año 2015 con el objetivo de preservar su legado y apoyar la fotografía documental británica e irlandesa.
Su obra —que va desde la emblemática serie The Last Resort, donde documentó la vida de las costas británicas en los años 80, hasta proyectos globales enfocados al turismo, el consumo y la cultura popular— redefinió los límites de la fotografía social, mezclando colores saturados, flash directo y una mezcla peculiar de ironía y humanidad. A lo largo de su carrera como fotógrafo, Parr no solo se dedicó a capturar imágenes, sino que también fue un incansable impulsor del medio. Su ingreso en Magnum Photos en el año 1994 marcó un punto de inflexión para esta prestigiosa agencia, que encontró en él una mirada fresca, polémica y profundamente contemporánea.
Su defensa del uso del color en la fotografía documental, que por aquel momento todavía era discutida, abrió las puertas a múltiples generaciones de fotógrafos, que entendieron que lo banal también podían convertirse en material de alto valor narrativo. Su muerte deja un vacío notable en la comunidad fotográfica internacional, que reconoce en Parr a uno de los autores más influyentes de finales del siglo XX y comienzos del XXI.