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El sonense, cuarto en el Mundial, ganó la plaza olímpica para España y tiene la selección interna sentenciada, mientras que la viguesa se la jugará con Echegoyen
08 dic 2019 . Actualizado a las 21:50 h.Dos nuevos barcos gallegos apuntan con su proa hacia Tokio. Tanto el sonense Iago López Marra como la viguesa Patri Suárez lograron clasificar a España para los Juegos Olímpicos en las clases 49er y 49erFX, tras finalizar de forma respectiva el Campeonato del Mundo de Auckland (Nueva Zelanda) en la cuarta y decimocuarta posición.
López Marra, tripulante del cántabro Diego Botín, se quedó a un solo punto de colgarse la medalla de bronce en la cita austral, demostrando que puede ser una baza bastante fiable de cara a la cita japonesa del próximo verano. El barco español ganó incluso la medal race, haciendo sufrir hasta el final a Gran Bretaña, que salvó el podio por un solo puesto.
Suárez, en cambio, acompañada por la madrileña Nicola Van der Velden, se quedó a solo cuatro puntos de clasificarse para la medal race y se tuvo que conformar con la decimocuarta plaza de la general, suficiente para ser uno de los seis países que lograban billete para Tokio en esta cita mundial.
Iago, virtual clasificado
Las plazas ganadas por los barcos gallegos son para el país, a la espera de que la Real Federación Española de Vela (RFEV) designe en una selección interna quiénes serán sus representantes. Según la normativa, la RFEV ha estipulado que tanto para 49er como para 49erFX, el «período de observación» para estas clases de cara al proceso de selección olímpica es el comprendido entre el Princesa Sofía del 2019 del pasado mes de abril a la prueba de la Copa del Mundo de Génova 2020, que se celebrará del 19 al 26 de abril. «La selección se efectuará en base a criterios técnicos [como son los] resultados, proyección deportiva de las tripulaciones, comportamiento en situaciones de presión, entre otros», explica la federación.
En el caso de la dupla formada por Botín y López Marra, lo cierto es que su domino en 49er es indiscutible dentro del equipo nacional, como demostraron en ese período con una plata en el Princesa Sofía, un bronce en el Europeo y un cuarto puesto en este Mundial. Por tanto, la plaza para Tokio la tienen prácticamente asegurada para ellos, e incluso la federación podría comunicarlo en breve: «Para esta decisión no será preciso agotar el período de observación, pudiendo adoptarse previamente a la finalización del período señalado», reza uno de los artículos.
Pelea entre gallegas
En lo que se refiere a 49erFX, la viguesa Patri Suárez está demostrando una gran consistencia en la carrera hacia Tokio. El hecho de haber sido ella la que clasificó a España para los Juegos y de haber sido la mejor española tanto en el pasado Princesa Sofía como en el Europeo de Weymouth juegan a su favor, pero hay que tener en cuenta que uno de los criterios de selección es el «comportamiento en situaciones de presión» y ahí es en donde gana enteros la pontevedresa Támara Echegoyen, campeona olímpica en Londres y cuarta en Río, que además no pudo competir en igualdad en este Mundial por la lesión de su compañera.
Entre gallegas, con alguna opción también para las hermanas Munté (campeonas de Europa juveniles en el 2018), tendrán que decidir los técnicos de la federación y tienen como máximo para hacerlo hasta Génova, en abril.
Cumpliendo el objetivo en el Mundial
Em la categoría masculina, el gallego, tripulante del cántabro Diego Botín, finalizó la competición en una meritoria cuarta posición. El barco español ganó la medal race y se quedó a solo un punto de la medalla de bronce, que lograron los británicos Fletcher-Scott y Bithel. El oro y la plata se lo repartieron respecticamente Burling y Tuke (Nueva Zelanda) y Heil y Ploessel (Alemania), imbatibles durante todo el campeonato.
España fue el mejor país entre los que se jugaban la plaza olímpica, logrando así su presencia en Tokio el próximo año junto a Austria, Alemania y Polonia. Antes ya lo habían logrado Croacia, Dinamarca, Francia, Gran Bretaña, Alemania, Nueva Zelanda, Portugal y Suiza.
De caro a la clasificación interna, Botín y López Marra son claros favoritos para llevarse la plaza, como han venido demostrando a lo largo de estos últimos años, quedando siempre por delante de los asturianos hermanos Alonso, cuadragésimos en Auckland.
El sufrimiento de Suárez
Mucho más apretada fue la clasificación olímpica para España en la clase femenina, ya que la viguesa Patri Suárez y la madrileña Nicole Van der Velden llegaron a la última jornada con apenas 5 puntos de renta sobre una pujante Francia. El barco español prácticamente aseguró su presencia en Tokio en la penúltima regata, con un duodécimo lugar que le permitió ampliar su renta con las galas hasta los 14 puntos. En la última manga de las Series Finales, el barco español se limitó a controlar, finalizando 21.º, para acabar decimocuarto en la clasificación general del Mundial, a solo cuatro puntos de la medal race, de la que se quedaron fuera.
España logró el billete en 4erFX junto a Alemania, Argentina, Estados Unidos, Polonia y Singapur. Antes ya lo habían logrado Australia, Austria, Brasil, Dinamarca, Gran Bretaña, Países Bajos, Noruega y Nueva Zelanda.
Patricia Suárez resumía así sus impresiones: «Hemos conseguido el objetivo que nos habíamos marcado: sellar el pasaporte olímpico para España, pero nos ha quedado un sabor un poco agridulce: hemos conseguido clasificar al país pero nos hubiera gustado estar un poco más arriba. Hemos sufrido mucho y ha sido muy duro hasta el final, llegando a las últimas regatas con unos cuantos países en un puño. Ahora a seguir trabajando y puliendo detalles, nuestro próximo objetivo es el Mundial 2020 que se celebrará en Australia. ¡A por ello!»
Ahora, el barco de la viguesa deberá jugarse la clasificación olímpica contra las hermanas Munté, a las que superaron con claridad en este Mundial (vigesimocuartas), y con la embarcación patroneada por la pontevedresa Támara Echegoyen, que acudió a este campeonato sin casi opciones de disputarlo por la reciente operación en la mano de su compañera Paula Barceló, retirándose tras la fase clasificatoria.
Galicia se aproxima a las diez plazas en Tokio a 7 meses de la cita
Todavía queda mucho, pero Galicia ya se aproxima a las diez plazas de cara a los Juegos Olímpicos de Tokio. Al margen de que se confirme lo de Iago López y de lo que ocurra con Patri Suárez y Támara Echegoyen, otros deportistas de la comunidad ya saben que no pueden hacer planes para el mes de agosto, que no sean deportivos, como es el caso del también regatista Nico Rodríguez, ya confirmado por la RFEV en 470.
En atletismo, Ana Peleteiro también es fija. No solo por sus méritos deportivos (tiene la mínima olímpica, es la actual campeona de Europa en pista cubierta y fue sexta en el último Mundial). Además, nadie le hace sombra en España, que pudiera discutirle la plaza en triple salto. También tiene la mínima olímpica Adrián Ben (sexto en el Mundial de Doha), pero en los 800 hay más competencia y hay que esperar a que lo haga oficial la federación española.
Otro gallego con la plaza confirmada, desde hace unos meses, es Rodrigo Conde. El joven remero moañés se clasificó para la final del último Mundial de doble scull ligero, en el que además finalizó en quinta posición.
El lío mayúsculo del piragüismo
Más compleja es la situación en el equipo nacional de piragüismo, en el que parece prácticamente seguro que al menos tres gallegos en Tokio. Carlos Arévalo y Rodrigo Germade clasificaron al K4 español, del que se cayó a última hora Cristian Toro, pero que sigue en la pelea por ser uno de los seis elegidos por la federación, en categoría masculina. También está a la expectativa Roi Rodríguez, que clasificó al K1 1.000, pero España solo puede elegir a seis de las nueve plazas que logró en total.
En la categoría femenina, la incombustible Teresa Portela también certificó la plaza olímpica para España en K1 200 metros y, salvo sorpresón mayúsculo también debería ganar la selección interna prevista para el próximo año.
Por último, también está clasificado de forma virtual otra leyenda del deporte gallego, el triatleta Javier Gómez Noya. Su ventaja de puntos es considerable y su presencia en Tokio parece indiscutible.