Ganar un grande antes de que la presión sea una carga

Manuel Piñero

DEPORTES

ERIK S. LESSER | EFE

Rahm tiene todo para lograr el Masters, pero las expectativas que generó pueden volverse en su contra si no logra pronto un «major»

07 abr 2021 . Actualizado a las 22:10 h.

España afronta el Masters desde este viernes (Movistar Golf, 21.00) con dos claros aspirantes a la victoria, Jon Rahm y Sergio García, y con una leyenda cuya sola presencia en Augusta vale la pena, Chema Olazábal, para el que jugar el fin de semana sería un premio a sus 55 años. Para un país como el nuestro, llegar así al primer grand slam del año resulta importantísimo.

Rahm, que ya ha sido número uno del mundo, mantiene una regularidad extraordinaria. Tanto semana tras semana como en sus participaciones en el Masters. Aunque arranque algún campeonato de manera irregular, reacciona a tiempo para llegar al domingo con opciones. Pero las expectativas que generó su increíble talento pueden volverse en su contra. Lo tiene todo para ganar en Augusta, y creo que necesita ganar un grand slam en el plazo de dos años para que la presión no pueda pesar sobre sus hombros. Si no sucede, empezará a sentir continuamente los comentarios sobre esa ausencia de majors pese a su incuestionable calidad.

El caso de Sergio García

Con 26 años es aún pronto para que se le exija ese grand slam, pero si no lo logra, no tardará mucho en escuchar ese comentario. Acaba de ser padre de una niña y esperemos que llegue con una chaqueta verde bajo el brazo.

Sergio García, también un jugador de primerísimo nivel desde muy joven, sufrió esa presión cuando pasaron las temporadas y no conseguía un grande, hasta que lo logró en el Masters del 2017, a sus 37 años. Está en un estado de forma muy bueno, pegándole a la bola como en sus mejores tiempos, y el putt le está acompañando más que hace unos meses.

El ránking lo dice todo

Si esta vez tomamos el ránking mundial, tendremos una imagen muy fiel de cuáles son los favoritos. Casi todos llegan al Masters en forma: el número 1, Dustin Johnson —pese a sus tres resultados más recientes—, el 2, Justin Thomas, el propio Jon Rahm como número 3, y Colin Morikawa como 4. Este último me encanta. Tiene el juego necesario para un campo como Augusta y es un jugador que parece no tener nunca miedo, una cualidad fundamental en un grand slam. Cuando necesita pegar golpes decisivos, lo hace sin arrugarse. Él y Xander Schauffele —sexto en el ránking— serían dos de los outsiders. Si se les puede considerar así con su enorme talento.

Tampoco descartaría a Rory McIlroy, aunque no atraviese su mejor momento. Solo le falta por ganar el Masters para tener los cuatro grandes. Es todo talento y tiene todos los recursos para Augusta, aunque últimamente no esté fino los domingos. En cambio, DeChambeau, con su descomunal pegada y buen juego, no me parece un jugador ideal para el Masters.

Conners y Spieth

Dos últimos apuntes. Me encanta el canadiense Corey Conners por su naturalidad, por su juego al viejo estilo: ni autómata ni científico. Y aunque el Masters no suele premiar al ganador de la semana anterior, Jordan Spieth vuelve a ser un jugador a tener muy en cuenta de cara a la victoria final. Su dominio del putter y, en general, todo su repertorio están hechos para Augusta, como ya vimos en el pasado.