Valeriano Martínez García: «¿Eliminar el céntimo sanitario? Lo tengo presente, pero no es el momento»

Rubén Santamarta Vicente
rubén santamarta REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

Paco Rodríguez

El conselleiro de Facenda se muestra partidario de que las empresas gallegas empiecen a subir más los salarios

05 mar 2018 . Actualizado a las 05:09 h.

A Valeriano Martínez (Aldán, Cangas, 1961), la entrevista le pilla recién conocidos los datos de crecimiento de la economía gallega en el 2017: un 3,1 % de subida, a la par que España. Se dice satisfecho, sí, pero evita el triunfalismo. Tira de prudencia, quizá hasta el exceso, en todas sus respuestas. «Las exportaciones están en récord, con incorporación de nuevas empresas, se recuperan sectores clave como el naval o la automoción, o el comercio minorista, y ya vemos cómo marcha el turismo, también la construcción...».

-¿Y puede seguir creciendo por encima del 3 % un país que lo está fiando casi todo a las exportaciones y al turismo?

-Nuestros indicadores dicen que seguimos por encima del 3 % interanual en lo que va de año. Pero no estoy de acuerdo con esa afirmación sobre los motores del crecimiento. Cuando analizas los sectores de actividad, todos están con tasas positivas: desde el agrario hasta la construcción (con diferente intensidad, claro), con servicios y el subsector del comercio creciendo al 6 %... Estamos por encima de la media de Europa, que crece al 2,5 %; algo estaremos haciendo bien, todos, no solo la Xunta. Francia no llega al 2 %, y Alemania y Portugal, el país del milagro económico, está por debajo... No voy a ser pretencioso y hablar de milagro gallego, pero...

-Pero con ese crecimiento, la economía gallega debería estar creando más empleo.

-Ya se está haciendo. En nuestro plan estratégico, el objetivo es llegar a estar por debajo del 10 % de paro a finales del 2020. Vamos camino de ello. En empleo también, más y de mejor calidad, y mejor pagado. Nos marcábamos crear entre 80.000 y 100.000 puestos de trabajo entre el 2015 y el 2020, y cuando dijimos esto se nos tildaba de utópicos. Ya llevamos 46.000. Sucede que, durante la crisis, las empresas tuvieron que hacer un proceso de ajuste que aún no se está traduciendo en mejores salarios. Y aunque en Galicia están subiendo algo más que la media de España, creo que no es suficiente.

-¿Los sueldos deberían entonces subir más?

-Sí. Yo no me meto en lo que debe hacer cada empresa, pero tenemos que darnos cuenta de que es preciso recuperar determinados niveles salariales para recuperar a la vez todo el consumo. Las Administraciones, como ejemplo, lo estamos haciendo: el año pasado se subió un 1 %, este año esperamos hacerlo un 1,5 %, es lo que se está negociando en Madrid. Y hasta el 2020 se calcula un 8 %. El sector privado, que está entrando en beneficios, que está invirtiendo y tiene expectativas, debería acompañar.

-Los presupuestos del Estado están prorrogados, y eso afecta a las nóminas de los empleados de la Xunta. Pero ¿a qué más? ¿Cómo le afecta a Galicia que Madrid no tenga presupuestos?

-No nos afecta. Ya sucedió el año pasado. Y este 2018, además, ya conocemos cuáles van a ser las entregas a cuenta a las comunidades, y actuamos con esa previsión. Puede incidir en lo que depende de las inversiones del Estado en Galicia, porque puede haber retrasos, aunque tampoco vemos parón. Esperemos que el PSOE, Ciudadanos y el PNV sean sensibles. ¿Que no los hay? Pues nosotros, a nivel Xunta, seguiremos funcionando con normalidad.

-El próximo presupuesto de la Xunta será para un año electoral, el de las municipales. ¿Preparan algún caramelo fiscal?

-Yo no pienso en caramelos [risas]. Es difícil que podamos hacer algo a ese nivel con los ayuntamientos, otra cosa será acompañarlos por la vía del gasto. Pero no hay nada concreto.

-¿Queda recorrido para que hagan mejoras en la fiscalidad, o se les han agotado las fórmulas?

-Nosotros llevábamos en nuestro programa electoral que cuando la situación económica se fuera recomponiendo habría medidas, primero en sucesiones y donaciones, que han beneficiado al 99,4 % de los gallegos. Es un modelo que se puede replicar en otros territorios. En segundo lugar, el IRPF, estamos haciendo un esfuerzo muy fuerte para las rentas medias que afectó al 98,5 %. Hay margen ahí, pero si antes se recuperan ingresos en otros impuestos. También en otros tributos, como transmisiones patrimoniales. Pero pongámoslo en común entre todas las comunidades para evitar competencias.

-¿Y el impuesto a los hidrocarburos? Galicia tiene el tramo autonómico más alto, y los carburantes más caros de España...

-Ese tema es un Guadiana. Primero hay que mirar y saber por qué hay estas diferencias de precios de carburantes por comunidades autónomas, antes de impuestos. Galicia está por encima de la media, sí, y por ejemplo, en Murcia, con el mismo impuesto autonómico, son un 8,5 % más baratos los combustibles. ¿Por qué sucede eso? Eso es lo que hay que preguntarse.

-¿Pero por qué no actúan ustedes y lo eliminan?

-Lo tengo presente, pero en estos momentos no podemos decirlo. Primero hay que mirar toda la cesta de impuestos, los cedidos, los propios... y ver si se puede actuar. Pero no nos equivoquemos: aquí hay un problema de competencia, porque en origen, antes de impuestos, ya hay una diferencia importante. Eso es lo que hay que mirar.

-¿Entiende usted las protestas de los pensionistas?

-Son perfectamente legítimas. Y comprendo esta cuestión, pero como responsable político, lo primero es que no se prometa lo que no se pueda cumplir. Habrá que ver si este 0,25 % es bajo o no, comparado con el contexto y con otros años. Pero hay que ver como sociedad cómo podemos financiar las pensiones, y tiene que tener un límite

-¿Ustedes no se plantean dar un complemento a los jubilados gallegos para compensar?

-Esto se debería fijar en el Pacto de Toledo. Actuar desde fuera no sería correcto, sería como esos ejemplos de elusión fiscal que hacen algunas comunidades con algunos impuestos.

«Galicia no está pidiendo una compensación en la financiación, solo igualdad»

Desde hace meses, las comunidades negocian con el ministro Montoro una nueva financiación autonómica en la que Galicia quiere que el envejecimiento y dispersión sean parámetros a tener en cuenta. Es un tema clave en las relaciones entre el Estado y las comunidades.

-¿Y se escucha en Madrid esa reclamación de Galicia?

-A nosotros siempre se nos escucha en Madrid, como sucedió con las quitas de la deuda, que el presidente Feijoo hizo una formulación bien clara sobre lo que significa una quita, en la que, al final, pretendidos incumplidores salen mejor que los cumplidores.

-¿Pero habrá compensación a Galicia por esos dos factores?

-Es que es algo evidente: no es lo mismo tener población de 65, 75 u 85 años cuando vemos el gasto sanitario. Y sume a eso el tema de dispersión, por el gasto brutal que tiene en el transporte escolar. Nosotros pagamos 125 millones de euros al año por este concepto, casi el 25 % de toda España. Todo eso hay que tenerlo en cuenta. Pero nosotros no queremos hablar de compensación, sino de equidad. Lo que necesitamos es un nivel de ingresos suficiente para poder mantener estos servicios públicos. Y creo que es importante tener apoyos, como los de Asturias, Castilla y León o Aragón, además de distinto color político. Aquí tenemos que hablar de igualdad.

-Pues ya que habla de igualdad, ¿qué le parece el cupo vasco?

-Una fórmula constitucional.

-¿No es un trato de privilegio?

-No, no hablamos de eso. El concepto es válido, es legítimo. Otra cosa es su aplicación, y ahí deberíamos mirar mejor si se está contribuyendo a la solidaridad interterritorial. Y creo que no.

-No es la única competencia fiscal entre comunidades. No es lo mismo el IRPF en Madrid que en Galicia, ni heredar aquí que en León, estando al lado...

-No creo en la igualdad de carácter jacobino. El Estado de las autonomías significa en España que nos dotamos de distinta sensibilidad por territorios, pero que eso no se puede traducir en agravios. Yo creo que lo primero que se debe analizar es si hay agravios o privilegios. Galicia quizá está haciendo algunas cosas que son vistas bien por otras. Pero lo cierto es que no todos tenemos que tener la misma base impositiva para determinadas cuestiones. ¿Debe haber horquillas? Con matices. Galicia ha demostrado una mayoría de edad cumpliendo con sus cuentas.