Las vacantes laborales se mantendrán en máximos tras crecer y situarse en las 156.000

La Voz REDACCIÓN / EUROPA PRESS

ECONOMÍA

La Voz

El empleo temporal creció más que el indefinido en el primer trimestre del año

27 jun 2025 . Actualizado a las 12:16 h.

La tasa de vacantes laborales se estabilizará por la evolución de la población activa en 0,64 puestos por cada mil personas activas, máximos desde finales del 2010, tras haber crecido el número de puestos sin cubrir en el primer trimestre hasta superar las 156.000 vacantes, según las estimaciones que se desprenden de las principales conclusiones del XIV Human Capital Outlook.

En el informe sobre el mercado laboral español del primer trimestre del año, se indica que los costes laborales volvieron a subir, especialmente por hora trabajada, mientras que las tasas de paro y de infrautilización de la mano de obra siguieron reduciéndose.

El estudio, elaborado por el Instituto EY Talento e Innovación en colaboración con BBVA Research y Fedea, pone de manifiesto que la creación de empleo repuntó en el primer trimestre del 2025, con un crecimiento de entre el 0,6% y el 0,8%.

Concretamente, la afiliación temporal creció más que la indefinida, interrumpiendo la tendencia a la baja de la temporalidad iniciada en el 2021, con la población extranjera quien ocupando el «grosso» del aumento del empleo y la actividad.

Además, los datos más recientes de afiliación -abril, mayo y la primera quincena de junio- anticipan que la expansión del empleo «continuará arrojando datos positivos en el segundo trimestre».

Por otro lado, a pesar del avance en ocupación, las horas trabajadas descendieron y el producto interior bruto (PIB) por ocupado cayó por segundo trimestre consecutivo.

Brecha de género

Por otro lado, en el informe se demuestra que en los últimos 20 años la brecha en la tasa de empleo entre hombres y mujeres se ha reducido en diez puntos porcentuales.

Este avance ha sido especialmente visible entre las mujeres con estudios superiores, cuya tasa de empleo se acerca ya a la de sus homólogos varones. Sin embargo, entre aquellas con niveles educativos más bajos, la diferencia sigue siendo notable.

Las desigualdades de género también disminuyen en términos de participación laboral, especialmente en el grupo de edad de 25 a 55 años. Aun así, las mujeres continúan presentando tasas de paro y temporalidad superiores a las de los hombres.

Además, el empleo a tiempo parcial sigue afectando en mayor medida a las mujeres, y casi la mitad (un 45%) de quienes trabajan en esta modalidad lo hacen de forma involuntaria.

En cuanto a la segregación sectorial, las mujeres están sobrerrepresentadas en ámbitos como la sanidad, la educación o el trabajo doméstico, pero su participación va en aumento en los sectores tecnológicos.

Por su parte, la brecha salarial entre mujeres y hombres sigue generando un diferencial salarial ajustado que se sitúa en el 4% entre la población joven, pero supera el 15% entre quienes tienen más de 59 años.