Estados Unidos es el país que más petróleo, GNL y armas vende a la UE

Cristina Porteiro
C. Porteiro REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

MARTIN DIVISEK | EFE

A finales del año pasado los países europeos cerraron pedidos que incluían 472 aviones y 150 helicópteros de combate

29 jun 2025 . Actualizado a las 20:52 h.

Hace solo tres años, Rusia abastecía a la Unión Europea (UE) de la mitad del petróleo y el 43% del gas natural que necesitaban los Veintisiete. La invasión de Ucrania lo cambió todo.

Más de tres años después, Estados Unidos se consolida como el principal proveedor de petróleo —15 % de las importaciones— y gas natural licuado (GNL) —50,7 % del total de las compras—, según estadísticas recientes de Eurostat. Es más, las compras de este último producto energético han aumentado globalmente en la UE un 55% en valor y un 24,7% en volumen, ante la urgencia de buscar alternativas al gas que le llega por tubería de Rusia.

La guerra le abrió a EE.UU. un enorme mercado en Europa para colocar sus combustibles, convirtiéndose en el mayor exportador mundial de GNL.

A pesar de ese influjo masivo de energía al mercado europeo, Estados Unidos sigue teniendo una balanza comercial deficitaria con la UE. Y eso ha irritado especialmente al presidente estadounidense, Donald Trump, quien trata de equilibrarla por varios frentes. No solo el energético, también el armamentístico.

El último aldabonazo lo dio a costa del gasto de España en defensa. Es el país que menos gasta de la OTAN respecto a su producto interior bruto (PIB) —no es un buen cliente de EE.UU.—, y es el principal vendedor de armas y equipamiento militar de tres socios: Turquía (34 % del total), Bélgica (49 %) y Canadá (30 %), según las últimas estadísticas del Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (Sipri).

Por su parte, EE.UU. es el principal proveedor de armas de Alemania, Italia, Países Bajos, Dinamarca, Rumanía y Polonia —todos países de la UE— y quiere afianzar su poderío. Eso significa que necesita forzar a sus socios europeos a tirar de billetera, algo que llevan haciendo en los últimos cinco años. En el período 2015-2019, las compras a EE.UU. representaban el 52% del total de las importaciones. Una cifra que se ha disparado al 64% entre 2020 y el 2024. La presión ha surtido efecto. Solo un ejemplo: a finales del año pasado se cerraron pedidos a EE.UU. que incluían 472 aviones y 150 helicópteros de combate.

Aranceles

La vía de presión de Trump para hacer que la UE aumente sus compras a EE.UU. es la arancelaria. Todavía está por ver si se concreta la tarifa del 50% el próximo 9 de julio y las eventuales medidas de represalia que podría adoptar la Comisión Europea —la UE sigue siendo dependiente de los productos energéticos estadounidenses—. El director general del Banco de Pagos Internacionales (BPI), el mexicano Agustín Carstens, considera que «el aterrizaje suave de la economía global que estaba a la vista parece más esquivo» debido a los aranceles de Trump, que están «en niveles no vistos en décadas».