Los accionistas de Banco Sabadell cierran filas sobre la venta del TSB y el macrodividendo frente a la opa

Ana Balseiro
Ana balseiro MADRID / LA VOZ

ECONOMÍA

Quique García | EFE

La operación de BBVA monopolizó las preguntas de los inversores, a los que Oliu recordó que obligará a pagar impuestos a quienes se acojan y les privará del dividendo extraordinario

06 ago 2025 . Actualizado a las 16:41 h.

El presidente de Banco Sabadell, Josep Oliu, ha asegurado que la venta de TSB, la filial británica de la entidad catalana, «es beneficiosa» para Banco Sabadell y para sus accionistas. Lo ha dicho esta mañana en la primera de las dos juntas generales extraordinarias de accionistas de la entidad, convocadas para aprobar la venta de TSB a Banco Santander y el macrodividendo extraordinario de 2.500 millones de euros ligado a la operación, y que han reunido a medio millar de personas en Fira de Sabadell (Barcelona). De hecho, sus argumentos han convencido a los inversores presentes, que han dado luz verde unánime a la operación primero y luego al abono del dividendo. Ni un solo voto en contra y, además, con una alta asistencia, amén de lo inusual de una junta en pleno agosto. Pero las de hoy no han sido juntas de trámite, ya que se enmarcan en la recta final de la opa hostil lanzada hace casi 15 meses por BBVA, a la que la dirección de Sabadell se resiste férreamente y, a la vista de lo ocurrido hoy, también los accionistas.

No en vano el banco destacó precisamente la elevada asistencia (del 74,8 % del capital social), que supone el quórum más alto en dos décadas. El interés es enorme, ya que la operación de venta del TSB, anunciada el pasado 1 de julio por Sabadell y Santander por unos 3.100 millones de euros, les reportará a los accionistas de la entidad vallesana unos dividendos extra de 2.500 millones de euros, un reparto que bendijeron, de nuevo cerrando filas unánimemente, en una segunda junta extraordinaria celebrada a partir de las 13 horas.

Defensa frente a la opa

Aunque el precio inicial de la venta del TSB se cifró en 3.098 millones de euros (2.650 millones de libras esterlinas) lo que finalmente reciba Sabadell por su filial británica se ajustará por el valor generado por la filial británica hasta el cierre de la operación. Así, de producirse -como se espera- el 31 de marzo del próximo año, Sabadell recibiría 3.361 millones de euros (2.875 millones de libras), como destacó Oliu, que calificó hoy de «extraordinariamente beneficiosa» la venta para el banco y sus accionistas, al margen de que, además, sea un mecanismo de defensa frente a la opa de BBVA. «La desinversión se produce en un momento propicio y permitirá devolver capital a los accionistas y que el banco se centre en su foco de crecimiento en el mercado español», aseveró.

Loas de los inversores

Como ya ocurrió en la junta general ordinaria celebrada en marzo -la primera celebrada en Sabadell tras la vuelta de la sede social del banco a Cataluña, tras trasladarla a Alicante en el 2017 por el proceso independentista-, las intervenciones de los accionistas evidenciaron su respaldo a que la entidad siga en solitario, como defienden los directivos del banco, Oliu y su consejero delegado, César González-Bueno.

Entre las intervenciones hubo loas para los suculentos dividendos y para el consejo de administración y su resistencia a la opa. Porque la opa es lo que realmente preocupa ahora a los accionistas, como demostraron con sus preguntas.

González-Bueno explicó que sobre el folleto de la operación, que esperan que BBVA presente en septiembre, reclaman «transparencia», que sea «muy claro», para que no haya dudas sobre si los accionistas de Sabadell percibirán el 25 % del valor del banco en dividendos y recompras, y si el porcentaje alcanzará el 40 % hasta el 2027. «Con eso tendríamos un grandísimo avance, porque de momento esa información no existe y, por tanto, no es comparable», ha dicho, recordando que ya habían advertido desde el principio que no estaban claras, por ejemplo, las sinergias ni cómo se alcanzarían.

Sin neutralidad fiscal

Oliu también recordó que los accionistas que respalden la opa, además de quedarse sin el macrodividendo por el TSB, lo harán con un coste fiscal, ya que tendrán que pagar la plusvalía que se genere. González-Bueno ya había destacado hace un par de semanas, durante la presentación del nuevo plan estratégico del banco, que a la opa no se le aplicará la neutralidad fiscal que recoge la ley, porque no reúne las condiciones, ya que el pago en efectivo que ofrece BBVA por cada título en el canje (70 céntimos) supera el 10 % del valor nominal de sus acciones. Hoy Oliu remachó esa idea y, fiel a su estilo directo, explicó a los inversores que tienen disponible en la web del banco una calculadora fiscal, «que le llamaría trituradora fiscal», para que revisen el valor de sus títulos y cuánto deberán pagar si acuden a la opa.

En cualquier caso, durante la presentación de resultados del primer semestre, el pasado 31 de julio, el consejero delegado de BBVA, Onur Genç, insistió en que no mejorarán su oferta y abrió la puerta incluso a retirar la opa, algo que el banco que preside Carlos Torres decidirá pasadas las juntas extraordinarias de hoy, que son claves para testar la opinión de los accionistas de Sabadell. De continuar adelante con la operación, el período de aceptación comenzará «a principios de septiembre», confirmó Genç.