
José Mourinho, entrenador del Fenerbahçe, ha presentado una demanda por daños morales de 50.000 euros contra Galatasaray
01 mar 2025 . Actualizado a las 02:30 h.El entrenador del Fenerbahçe, el portugués José Mourinho, presentó una demanda «por daños morales» de 50.000 euros contra el Galatasaray, después de ser acusado de racista y recibir este jueves una dura sanción de la Federación Turca. El preparador luso fue acusado por el Galatasaray de hacer declaraciones racistas después del derbi de Estambul del lunes.
A pesar de que el Fenerbahçe publicó un comunicado diciendo que sus comentarios habían sido tomados «completamente fuera de contexto», el técnico no se libró de una dura sanción y crítica.
«Nos gustaría informar que se ha presentado una demanda por daños morales de 50.000 euros contra Galatasaray por parte de José Mourinho a través de los abogados del Fenerbahçe debido al ataque a los derechos personales a nuestro director técnico José Mourinho», dice la nota oficial.
Las palabras de Mourinho que el Galatasaray calificó de racistas
José Mourinho recibió el jueves una dura reprimenda de la Federación Turca de Fútbol y una sanción de cuatro partidos y 42.500 euros de multa. El entrenador de Setúbal señaló tras el partido que el banquillo del Galatasaray se había puesto a «saltar como monos» tras un temprano incidente en el encuentro y que el partido había sido mejor porque no fue dirigido por un árbitro turco.
La Federación Turca fue contundente en su sanción por lo que calificó como «declaraciones despectivas, ofensivas, contrarias a la ética del deporte y que alientan a la violencia».
Cabe señalar que, tras recurrir la sanción, el Consejo de Arbitraje del organismo dio parcialmente la razón a José Mourinho, al rebajar las multas. No hallando motivo para aplicarlas en su grado máximo, rebajó el total de medidas de cuatro a dos partidos de suspensión y de 42.500 a 14.700 euros de multa, según un comunicado en la web de la TFF.
También mantuvo la sanción al entrenador del Galatasaray, Okan Buruk, sancionado con una suspensión de un partido, pero rebajó la multa pecuniaria de casi 40.000 euros a poco más de 13.000, por no ver motivo de aplicar el grado máximo. En el caso de Okan Buruk, por llamar «llorón» a José Mourinho.