Cómo aprender de nuestros errores

La Voz

ESCUELA

VÍTOR MEJUTO

La investigación sobre las noticias debe contar con el llamado beneficio de la duda

03 abr 2013 . Actualizado a las 11:58 h.

¿Qué le puede pasar a un centro escolar cuando se da cuenta de que ya no es el único sitio, recurso y momento donde tiene lugar una información variada, distinta e incluso a veces más atractiva para los alumnos? Esto les puede acontecer a las instituciones educativas en todas las áreas curriculares. Pero desde La Voz de la Escuela queremos fijarnos, especialmente, en la investigación sobre las noticias, cuyo proceso pone en evidencia la necesidad de instalar sobre el pupitre el llamado beneficio de la duda, mientras no somos capaces de encontrar las respuestas ciertas que casi siempre se nos piden en los exámenes sobre temas curriculares.

APRENDIZAJE CON ERRORES

Diana Laufenberg, profesora de Historia en la Science Leadership Academic de Philadelphia, comparte en una de sus TED o charlas técnicas, ya famosas por todas partes, cosas sorprendentes que ha aprendido acerca de la enseñanza y, entre ellas, una visión clave sobre el aprendizaje a partir de los errores: «La idea principal es esa: si seguimos viendo la educación como ir a la escuela en busca de información y no como un aprendizaje empírico que potencia la voz del estudiante y acepta el fracaso, nos estamos equivocando. Y todo aquello de lo que todo el mundo está hablando hoy no será posible si seguimos con un sistema educativo que no valore estas cualidades, porque no lo vamos a lograr con pruebas estandarizadas».

FOMENTAR LA INVESTIGACIÓN

Estas son 7 vías que podemos poner en práctica en el aula para fomentar la investigación:

1. Ser flexibles. Aceptar que los alumnos disponen de puntos de información y manejo de datos que generan centros de interés diversos.

2. Atender la curiosidad del alumno. Es necesario sondear sus resonancias, preocupaciones, curiosidades, preguntas que le sugiere el conocer lo que oye, lee y ve fuera de clase.

3. Arquitectura de la participación. Cada alumno llega no solo con la preocupación o interés que le sugiere un tema, sino con una arquitectura y andamio donde tiene colgados sus resortes de información: redes, lecturas, vídeos. No basta la información de clase solamente sobre esquemas de comunicación verbal y escrita.

4. Profesores de personas. Y no solo profesores de temas, por importantes que sean. Mientras el alumno no se da cuenta de que los profesores ponen realmente en primer término y atención a la persona, estos no lograrán su interés y entrega al aprendizaje del tema.

5. Aceptar los errores. Sin quedarse en ellos, porque saben que la investigación tiene sus pasos ineludibles de fallos y aciertos, de vuelta a empezar cuando se han abierto agujeros sin fondo.

6. El aburrimiento inactivo. Los alumnos saben que la escuela tiende a puntuar sobre aciertos, buscando respuestas exactas. Si uno no logra saberlas, si no acierta, el aburrimiento es pleno. Se busca la respuesta memorizada y ya está: se permanece inactivo.

7. Automotores del aprendizaje. Con su propia fuerza y destino. El ensayo y el error -analizado, puesto en evidencia y corregido, discutido en grupo- los hace en gran manera dueños de sí mismos.

Actividades y recursos

A. Puedes escuchar la charla de Diana Laufenberg buscando directamente en Google: «TED Talks: Diana Laufenberg: ¿Cómo aprender? De los errores».

B. En una flechita debajo de la imagen, a la derecha, puedes elegir los subtítulos en español y seguir muy bien qué dice y opina Diana.

C. Discusión en grupo. Bajo la pantalla, el «show transcript» que ofrece el texto completo de la charla en español, con el fin de que podáis analizar y discutir en grupo sus ideas sobre investigación.

D. En El panel de la 2, noticias sobre investigación de los alumnos en algunos centros de Galicia.