Cómo disfrutar del eclipse sin sustos

Marcos P. Maldonado

ESCUELA

Una mujer, cuidando sus ojos con unas gafas homologadas, disfruta de un eclipse.
Una mujer, cuidando sus ojos con unas gafas homologadas, disfruta de un eclipse. CARMELA QUEIJEIRO

Protégete con gafas y disfruta de tu alrededor: los animales, las plantas y los cambios de temperatura son tan apasionantes como la interposición de la Luna entre la Tierra y el Sol

03 jun 2026 . Actualizado a las 11:09 h.

Casi todas las culturas de la antigüedad vivieron los eclipses con miedo y sentimiento de culpa. Muchos temían que la desaparición del Sol fuera el castigo de algún ser mitológico. Solo en algunos casos nuestros antepasados celebraban estas ocultaciones, imaginando que la Luna y el Sol se encontraban como dos amigos o como una pareja de amantes que por fin coincidían en el cielo. Hoy en día los eclipses generan una gran expectación. Sin embargo, debemos tener algunas cosas en cuenta para disfrutar de ellos de manera segura.

Lo primero son los ojos

Solo con mirar directamente el sol unos cuantos segundos podemos llegar a sufrir daños irreversibles. Estos pueden ir desde la aparición de manchas en el campo visual hasta la ceguera, en el caso más extremo. Por ese motivo, todos los animales con ojos tenemos un reflejo que nos ayuda a cerrarlos o a apartar la mirada de forma automática en determinadas situaciones. Habitualmente, cuando nos da la luz de forma muy intensa, desviamos la mirada. Sin embargo, los eclipses nos dan un incentivo para mirar al Sol, con los riesgos que eso implica. Por eso durante las semanas posteriores a estos eventos se multiplican los casos de daños en la vista.

La mejor forma de evitar este riesgo es utilizar gafas homologadas (las famosas gafas de eclipse) o utilizar sistemas de proyección indirecta como los que se pueden fabricar con una simple caja de cartón. En todo caso, debemos recordar que la visión directa del Sol es solo una pequeña parte de la experiencia de vivir un eclipse y solo se hace para comprobar cómo va avanzando la ocultación de la estrella. Lo importante ocurre a nuestro alrededor, y se manifiesta en los cambios en el color y la cantidad de luz en el paisaje, la bajada de la temperatura o la alteración del comportamiento de los animales.

Si alguien utilizase gafas de eclipse durante toda la duración del fenómeno se pasaría dos horas en la más completa oscuridad, salvo por la presencia del minúsculo disco del sol. En todo caso, el único momento en el que podemos mirar al Sol sin protección es durante los segundos que dura la fase de totalidad.

Mucha gente y poco sitio

En un eclipse de Sol la zona de totalidad se reduce a una estrecha franja de territorio de unos pocos cientos de kilómetros de ancho. Por eso los lugares con mejores comunicaciones y atractivo turístico reciben muchos visitantes, lo que provoca retenciones de tráfico y grandes aglomeraciones. En el eclipse del 12 de agosto el Sol estará bastante bajo sobre el horizonte, así que en muchos lugares los accidentes geográficos, los árboles o los edificios impedirán la observación del disco solar. Lo mejor para saber si un sitio es idóneo es utilizar una brújula, por ejemplo la que suelen incorporar los teléfonos móviles. Si la vista está despejada en dirección oeste-noroeste (280 grados en la brújula), el sitio es bueno para disfrutar del eclipse.

Es previsible que durante todo el día se produzcan atascos en la zona de totalidad, especialmente hacia el final del eclipse, cuando todos los que se han desplazado regresen simultáneamente a sus lugares de origen. Por eso, si vives en un lugar donde el eclipse es total, lo más inteligente es buscar un punto de observación al que se llegue caminando o en bicicleta y en el que poder pasar cómodamente varias horas. Si no vives en la zona de totalidad y quieres disfrutar de la experiencia en todo su esplendor, planifica bien el viaje y llega al lugar elegido con suficiente antelación.

Hay personas que disfrutan de las aglomeraciones humanas, sobre todo cuando se trata de una celebración. Sin embargo, las personas mayores o con alguna discapacidad y los niños pequeños son especialmente vulnerables en estas situaciones. Además, cuando hay grandes aglomeraciones, las líneas de telefonía móvil se saturan y dejan de funcionar, por lo que las comunicaciones se vuelven imprevisibles. Por otra parte, algunos lugares nos pueden parecer maravillosos para disfrutar del eclipse, pero no son seguros en caso de que se junte mucha gente. Los entornos de acantilados y lugares próximos a fuertes pendientes son especialmente peligrosos.

Respetar el entorno

Siempre —y no solo cuando hay un eclipse— debemos dejar los lugares que visitamos al menos en las mismas condiciones que los encontramos. Por eso es importante recoger todos los desperdicios y depositarlos en los contenedores adecuados. Los entornos rurales son especialmente delicados, sobre todo si se trata de espacios protegidos en los que la presencia humana puede alterar ecosistemas sensibles.

También debemos respetar tanto los terrenos de cultivo como los frutales, y especialmente debemos evitar actividade que puedan dar lugar a un incendio. Además, si optamos por entornos rurales, debemos recordar llevar protección contra las picaduras de insectos, especialmente mosquitos y garrapatas, que pueden transmitir enfermedades. Para ello debemos utilizar ropa que cubra todo el cuerpo y, si fuera necesario, aplicar una loción repelente.

¿Total o parcial?

Quienes viven en la zona donde el eclipse es parcial tendrán que decidir si les merece la pena desplazarse a algún lugar donde el eclipse sea total, porque la diferencia es enorme. Las grabaciones de eclipses totales están llenas de expresiones de alegría y emoción desbordada que no se dan en los eclipses parciales. Por otra parte, estos fenómenos son tan extraordinarios que sería una pena no aprovechar la oportunidad, teniendo en cuenta que para ver otro habrá que viajar miles de kilómetros. Al final, dependiendo de las circunstancias y responsabilidades, cada uno tendrá que decidir si merece la pena el desplazamiento.

Puedes ver en el mapa la zona de totalidad que cubrirá Galicia, pero si quieres saber en detalle cuánto durará el oscurecimiento completo en cada lugar puedes acudir a portales web como el del Instituto Geográfico Nacional (IGN) o el de Turgalicia.

La frontera que separa la franja de parcialidad de la de totalidad nos ofrece algunas sorpresas. Por ejemplo, en la costa coruñesa encontramos que el eclipse será parcial en Laxe (al 99 % de ocultación), pero será total en Corme (aunque durará unos segundos). Lo más interesante es que no necesitamos adentrarnos mucho en la zona de totalidad para que la duración aumente de forma notable. Por ejemplo, en Carballo el eclipse total durará casi un minuto.

Decálogo para una observación segura

  1. No mires directamente al Sol sin gafas homologadas para ello.

  2. Evita usar telescopios o binoculares salvo que tengas los filtros necesarios y experiencia en observación solar. Nunca dejes estos instrumentos desatendidos.

  3.  Escoge el lugar de observación teniendo en cuenta las necesidades de quienes te acompañan, sobre todo de las personas mayores, con discapacidad y menores de edad.

  4.  Acude con antelación al lugar escogido para la observación. Evita desplazamientos improvisados y de última hora.

  5.  En previsión de atascos y esperas largas, lleva crema para el sol, comida, agua, ropa de abrigo para la noche, los medicamentos que puedas necesitar y algo para entretenerte.

  6.  Evita los lugares con riesgo de caída y, sobre todo, las proximidades de acantilados o desniveles acusados.

  7. En esta época del año puede hacer mucho calor. Hidrátate bien, protégete del sol durante la espera y evita las picaduras de garrapatas y mosquitos con ropa de manga larga y repelente de insectos.

  8.  Ten en cuenta que en zonas de gran aglomeración de personas puede perderse la cobertura de teléfonos móviles.

  9.  Desplázate de forma segura y sostenible. Prioriza caminar, la bicicleta y el transporte público. Aparca solo en zonas habilitadas para ello, porque hacerlo en arcenes puede provocar accidentes o impedir el paso de otros vehículos.

  10.  Respeta la convivencia con la comunidad local y el patrimonio natural y cultural. Evita los cultivos y otras actividades que puedan provocar un incendio.