Esta obra de Fra Angélico, de los años 1430-1432, nos hace partícipes del encuentro entre dos figuras con halo.
21 oct 2026 . Actualizado a las 20:25 h.Fran Angélico fue un fraile dominico que pintó muchos frescos y retablos. La finura de sus líneas y su empleo de la luz y el color inspiró a muchos artistas, como Piero della Francesca. La escena de La Anuniación transcurre en un pórtico y nos hace partícipes del encuentro entre dos figuras con halo, las dos tienen la misma postura, cabeza inclinada y brazos en cruz. Esta escena representa uno de los momentos clave de la tradición cristiana, cuando el arcángel Gabriel anuncia a la Virgen María que va a ser madre de Cristo. El haz de luz divina alcanza a María iluminando su manto de un intenso azul y su túnica de tonos rosados. Al otro lado, el arcángel Gabriel vestido con tonos similares a la túnica de la Virgen. Sus alas, de una factura exquisita, se proyectan fuera de la escena, señalándonos un episodio del Génesis (la expulsión de Adán y Eva del jardín del Edén). Destacan el uso de la luz, los colores, posturas naturales y el dominio de la perspectiva a través de la arquitectura real.
1. Pecadores
Adán y Eva, en una situación retrasada con respecto al pórtico. Están abatidos, son expulsados del paraíso, después de perder la gracia divina. A sus pies, en el suelo, la fruta prohibida. Fra Angélico nos está recordando que Cristo vino al mundo para redimir nuestros pecados.
2. Dios es la luz
Este haz de luz que corta la escena en diagonal es la presencia de Dios. Surge de unas manos en la esquina superior izquierda. A través del haz de luz aparece la paloma, símbolo del Espíritu Santo.
3. Dios todo lo ve
Sobre la enjuta central del pórtico, aparece un relieve de un hombre barbado. Es Dios padre que todo lo ve.
4. Resurrección
La golondrina posada sobre el capitel central del pórtico, probablemente simboliza la resurrección de Cristo. Cristo muere y resucita, así como la golondrina desaparece y regresa en primavera.
5. Enmarcado
El arcángel Gabriel tiene un halo reluciente que le rodea la cabeza, hecho con pan de oro muy trabajado. Está subrayando su divinidad. En actitud respetuosa, mira hacia María. Cada figura enmarcada en un arco de medio punto.
6. Belleza
Fra Angélico pinta con gran delicadeza el rostro de la Virgen María, lo que denota la destreza del maestro en la pintura de miniaturas, era un gran iluminador. Su gesto con las manos entrelazadas, nos muestra su carácter sumiso a la voluntad divina.
7. Ángel y hombre
El arcángel Gabriel tiene forma humana y Fra Angélico por contraste, a través de sus alas, lo identifica como un ser angélico. Con plumas muy bien representadas y de gran envergadura.
8. Perspectiva
En esta obra, Fra Angélico emplea la perspectiva lineal. Nos convence de estar en un verdadero espacio tridimensional. El tamaño de las columnas corintias decrece, al igual que los arcos de la bóveda estrellada. Tras la puerta hay una pequeña habitación con una ventana. De todas formas todavía no tiene un punto de fuga único, por lo que la perspectiva está todavía incompleta.
9. Recuerdo medieval
Rica vegetación, para describir el Jardín del Edén. Nos recuerda a un tapiz medieval, recordándonos la influencia gótica de Fra Angélico. La obra se pintó a principios del siglo XV, en el Renacimiento italiano, con esa referencia al estilo anterior.