Una larga primavera electoral

Las elecciones generales, convocadas para el 28 de abril, obligatoriamente interferirán con las autonómicas, municipales y europeas. Así se presenta el complicado calendario político de los próximos meses


Redacción

Finalmente no hubo sorpresa y Pedro Sánchez confirmó que las elecciones se adelantan al 28 de abril, fecha que contaba con más opciones y preferida por sus asesores. Una elección que obligatoriamente condiciona la negociación del nuevo Gobierno con la campaña de los comicios autonómicos, municipales y europeos del 26 de mayo. Las fechas así lo marcan. Este es el calendario electoral al que hará frente el país en los próximos meses: 

En el caso de elecciones anticipadas, el presidente tiene que disolver previamente las Cortes Generales y en el decreto de disolución debe establecerse la fecha de celebración de los comicios. La publicación de ese real decreto en el BOE se produce un día después de que se promulgue. Esa fecha es clave ya que, según fija la ley, las elecciones se celebrarán justo 54 días después. Con la fecha ya anunciada -algo que hizo este viernes Pedro Sánchez-, el Gobierno deberá promulgar el real decreto de disolución de las Cortes el lunes 4 de marzo, y el BOE publicarlo el día 5 para que la cita con las urnas tenga lugar ese 28 de abril.

Una vez completado este proceso, saltamos a abril, concretamente al día 12, cuando arranca la campaña electoral de esos comicios generales. Se extenderá hasta el día 26, con el sábado 27 como jornada de reflexión y el domingo 28 como día de votación. La campaña se celebrará, por primera vez en democracia, en plena Semana Santa (Jueves Santo y Viernes Santo son el 18 y 19 de abril) y con media España de vacaciones.

En el real decreto que se publicará el 5 de marzo se hará constar también el día y hora de las sesiones constitutivas del Congreso y el Senado. En este último caso el presidente dispone de cierta flexibilidad ya que el artículo 68.6 de la Constitución establece que las Cortes tendrán que constituirse «dentro» de los 25 días siguientes a la fecha de las elecciones. Si Sánchez apurara este plazo al máximo, el nuevo Parlamento se constituiría el 23 de mayo, tres días antes de las elecciones locales, autonómicas (en 13 comunidades) y europeas del 26 de mayo, y justo al final de la campaña electoral para estos comicios, la segunda que vivirán los ciudadanos en menos de dos meses.

La campaña para esta nueva cita con las urnas se celebrará entre el 10 y el 24 de mayo, un periodo durante el que los partidos políticos deberían estar avanzando en las negociaciones para la investidura de un nuevo presidente del Gobierno, algo que no parece probable. 

Además, la investidura del nuevo presidente, aunque las consultas del rey se demorasen lo mínimo imprescindible, no se produciría hasta después de ese superdomingo electoral de mayo, un dato que confirma que España llegará a las elecciones del 26 de mayo sin Gobierno.

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