«En lugar de estar en el bar con una serie de medidas, se reunirán en casa»

FERROL

El consumo en la barra de los bares -en la imagen, el Derby, ayer- estará prohibida a partir del día 30
El consumo en la barra de los bares -en la imagen, el Derby, ayer- estará prohibida a partir del día 30 JOSE PARDO

Algunos hosteleros creen que sería más beneficioso actuar sobre los aforos

29 dic 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Las nuevas restricciones establecidas por la Xunta para frenar el «brutal incremento», según palabras del conselleiro de Sanidade, Julio García Comesaña, de los contagios de covid han sido acogidas con disgusto por los sectores de hostelería y restauración de la comarca de Ferrol. Algunos titulares de negocios consultados por este periódico aseguran que el recorte de horarios dará pie a más celebraciones en el ámbito privado, que son las realmente peligrosas. «Habrá una explosión de contagios, porque la gente, en lugar de estar en el bar con una serie de medidas, se reunirá en las casas sin ningún tipo de control», vaticinaba ayer Alejandro Castrillón de Casa Maruxa, añadiendo que los que dictan las normas «están dando palos de ciego y la hostelería es siempre la perjudicada».

Fran Fajardo, del Café Derby, también achaca el incremento de contagios a la «irresponsabilidad de la gente, que perdió el miedo, nosotros no somos policías y, al final, la culpa recae siempre en la hostelería». A su modo de ver, reducir el horario no es la solución, porque no va a contribuir a mejorar la situación. Este hostelero considera que sería más razonable reducir los aforos en el interior, «pero, si no lo hacen ellos, lo tendremos que hacer nosotros», apunta, y concluye manifestando: «Te obligan a muchas cosas, cuando el problema está en la irresponsabilidad de la gente».

El propietario de El Caserío Vasco, Eduardo Castro, tampoco ve bien el cierre de los restaurantes a las doce de la noche y los viernes y sábados a la una. «Siempre recae todo sobre nosotros y hay otros sectores, como el de las discotecas, que tienen previsto permitirles abrir hasta las dos y después están las fiestas privadas», señala, preguntándose qué daño haría que los restaurantes pudieran abrir una hora más. «Todo recae sobre nosotros. Nos obligan a estar encima de la gente porque tenemos que cerrar y algunos se tienen que marchar sin el postre», manifiesta Eduardo Castro, que tampoco considera lógico tener que pedir el certificado covid todo el día, «algo que para nosotros es una pesadilla».

Sobre la nueva norma de solicitar el certificado durante todo el día también se pronuncia Alberto Doce, de La Antigua: «Para esos tendría que estar aquí la Guardia Civil o la Policía, porque el certificado sí que puedo pedirlo, pero yo no soy nadie para pedirle a un cliente que me muestre el DNI a fin de comprobar si el certificado es suyo».

No obstante, todos los consultados aseguraron que acatarán las nuevas normas, aunque se muestran convencidos de que no son la solución.

Pero también hay hosteleros y restauradores que consideraban necesario que se ampliasen las restricciones en los términos en los que se hizo y que estarán en vigor desde las 12 de la noche del día 30 hasta el 18 de enero. «Lo veo bien, nosotros ya cerrábamos más o menos a esa hora, uno de los camareros realizó un curso por el tema del certificado, ya solo permitíamos ocho personas por mesa en el interior y 10 en la terraza, y nunca utilizamos el 100 % del aforo», manifiesta José Fanego, de la cafetería Beirut.

Tania Rivera, del restaurante A Trasanquesa, de Sedes (Narón) también considera que «hacía falta que se tomasen medidas, porque esto va desenfrenado», aunque sostiene que no solo tendría que ser con la hostelería. «No entiendo por qué los centros comerciales siguen estando a tope y que cuando vas a hacer la compra a un hipermercado nadie te pida el certificado y que incluso haya gente paseando por esos espacios sin mascarilla», manifiesta, añadiendo que lo lógico sería que hubiese normas y control para todos y no solo para la hostelería y la restauración.