El convenio por medio de cual la asociación de vecinos de Teis gestiona el centro cívico municipal del barrio expiró el pasado mes de octubre. Pese a ello, al no recibir indicación alguna en sentido contrario del Concello vigués, los responsables vecinales mantuvieron a las dos personas que trabajan allí.
La sorpresa saltó hace unas semanas, cuando el gobierno de Caballero dio a conocer su borrador de presupuesto para este año: en el documento no figuran los 55.000 euros para esta asociación.
Oficialmente, los socialistas mantienen que no quieren incluir ningún convenio en el presupuesto. De aprobarse con esta previsión tendrían que renunciar al centro cívico, una labor que realizan desde 2002 sin problema alguno, y se privatizaría su gestión como se hizo con los otros cuatro existentes.
Pero esto, sin embargo, no es más que una suposición. La realidad es que Caballero quiere quitarse de encima una asociación crítica con su gestión, que ha denunciado las continuas roturas de tuberías en el barrio, el retraso en poner en marcha las instalaciones de la ETEA e incluso llegó a paralizar las obras de humanización de la calle Enrique Lorenzo.
De hecho, hace dos años el gobierno municipal los expulsó del centro cívico, pero siete meses después dio marcha atrás por la presión del BNG, que tenía en su mano la aprobación del presupuesto. Ahora, Caballero parece estar seguro de que el PP no incluirá la defensa de la asociación de Teis como una condición para aprobar las cuentas del 2014 que ambos están negociando.
Los responsables vecinales (principalmente del BNG y del PSOE críticos con Caballero) ya han pedido ayuda al PP, pero no han recibido más que buenas palabras. Por ello han solicitado una nueva entrevista con el grupo popular con la demanda explícita de que acuda también su portavoz, José Manuel Figueroa, y que debería tener lugar en esta semana.
De no tener éxito estas gestiones, el alcalde conseguiría arrinconar a esta asociación como ya lo ha hecho con la federación de vec¡nos. Tras unas críticas iniciales, la vetó y rechazó reunirse con ello, una situación que se mantiene.