
La cascarrabias de Olive Kitteridge, seguro que te acuerdas, no faltó a la reunión. Ella era la maestra que protagonizaba la novela que le valió un Pulitzer a Strout y que pudimos disfrutar también como serie de Netflix. Ahora ya está retirada y vive en una comunidad de la tercera edad. Sigue igual que siempre: todo corazón e impaciencia. También acudió a la cita Lucy Barton, la frágil escritora a la que ya conocimos en Me llamo Lucy Barton y recuperamos en Lucy y el mar. Vuelve ahora a compartir su vida con William, su exmarido, el de Oh William!, aunque parece que tontea un poco con otro viejo conocido, Bob Burgess, el de Los hermanos Burgess. Como ves, Elizabeth Strout ha organizado en su último libro Cuéntamelo todo una reunión de sus personajes más queridos. Ver desfilar a estos amigos y disfrutar con sus conversaciones, sus anhelos y frustraciones, es un regalo para los lectores más fieles.
Confidencias, desencantos y pequeños secretos componen esta novela llena de historias sencillas que esconden tesoros. Las ciudades de Crosby y Shirley Falls, en Maine, son el escenario principal, aunque también vislumbramos Nueva York, pero Strout nos guía por el laberinto de idas y venidas y nos conduce por la belleza serena de las carreteras secundarias de Maine y sus majestuosos árboles. Hay plantas que renacen, flores silvestres y ardillas fastidiosas. Hay también diálogos punzantes que esconden mucho más de lo que afloran y silencios, que aun en el papel, se oyen con intensidad abrumadora. Y no todo queda ahí, la realidad de Estados Unidos también llega hasta esta comunidad: hay opiniones políticas, miedo a la guerra civil y polarización. Strout pone el foco en un pequeño detalle para luego abrirlo como un gran angular. Acerca y aleja la distancia de su prosa y nos tiende la mano con su narrador para que no nos perdamos. Además, y por si no fuera suficiente, hay un asesinato y también un suicidio. No lo pienses más y únete a esta reunión de viejos amigos. Estás invitado.