Turismo de librerías: estas son las que enamoran en Galicia

FUGAS

Mariña Toro y Olaia Tubío, libreras de Numax, que abrió sus puertas en marzo del 2015 sorprendiendo al amante de los libros y al curioso.
Mariña Toro y Olaia Tubío, libreras de Numax, que abrió sus puertas en marzo del 2015 sorprendiendo al amante de los libros y al curioso. SANDRA ALONSO

Tienen personalidad, olfato para distinguir éxitos y maravillas sorpresa, hacen red en la calle y en redes y, más que vender, lo suyo es atraer. Una librería no es un solo lugar de paso en estos espacios que dibujan Galicia en el mapa literario mundial

21 nov 2025 . Actualizado a las 12:26 h.

Un turista literario siempre es un viajero, pero hay distintas formas de viajar, íntimas o en grupo; literales o imaginarias. Esa clase de viajero que no entiende la lectura como vicio solitario, sino como estilo de vida, como una forma de estar y de moverse por el mundo va a más y robustece una tendencia pareja a la nueva edad dorada del libro de papel: el turismo de librerías. La Finestres en Barcelona; y la Alberti, Amapolas en Octubre o Tipos Infames en Madrid, son algunos espacios de visita obligada para el bon vivant de letras, para el intelectual espontáneo y para el amante disfrutón de los «hogares» de libros. En Galicia hay un puñado de librerías que, en esa línea, son casa, acogedoras como adjetivo justo, espacios donde no chupa escaparate la primera novela que pasa ni entra una historia editada a la ligera. Son librerías con carácter e historias elegidas, una a una, por libreros profesionales, de confianza, casi de cabecera, locales con personalidad que se actualizan, que dan vida a diario al barrio en el que están y que atraen al foráneo, no solo por su contenido, sino por su estética. Cada detalle cuenta y cada libro tiene su peso en ellas, y así van haciendo red en la calle y en las redes. Saberes y sentimientos de tu ventana a la mía. Con ese punto aesthetic que resume el placer visual.

Además de un clásico como Arenas, que abrió sus puertas en 1963 en el Cantón Grande y recibió a tres premios Nobel, A Coruña pisa cada vez más fuerte ganando frescura y vigor como destino del turismo lector con librerías como Moito Conto, Berbiriana o Formatos,templos literarios donde lo popular no quita lo excelente. Son tres «joyerías» de libros a las que acude la gente. Asiduos y no tanto... De ellas se sale hecho un poemario.

Esther Gómez fue una de las profesionales que reinventaron el concepto de librería en A Coruña abriendo Moito Conto.
Esther Gómez fue una de las profesionales que reinventaron el concepto de librería en A Coruña abriendo Moito Conto. ANGEL MANSO

Cada presentación en Berbiriana y en Moito Conto es un acontecimiento, fruto del gusto de las libreras de una y otra y del mimo y esa mirada sin miedo a lo singular con la que hacen agenda e inventan cosas. Saben en una y otra librería que el librero no es un vendedor de libros; tampoco un solitario recogido en su caverna.

«Hoy para ser librero no vale con que te gusten los libros. Si alguien que trabaja en una librería tiene tiempo de leer en las horas en que la librería está abierta es que la librería no funciona», resume Esther Gómez, que hace 11 años se lanzó a llenar un hueco que veía en A Coruña abriendo Moito Conto, con esa idea de montar una librería-casa.

«Crear comunidad», algo que ofreciese una experiencia más completa que pasarse a comprar un libro, alentó a esta coruñesa, que contribuyó a reinventar el concepto de librería con una propuesta en que «la estética, la música, el olor», le dijesen a la gente que había un «cuidado» en el trato a los libros.

De esas ganas de disfrutar y compartir el disfrute de los buenos libros nació también Berbiriana, que da nombre al lugar en los puertos para el baño público, y en A Coruña, al rincón donde se juntan clásicos invencibles, «grolos» y novedades que dan debate.

Una «espigadora» de historias en Santiago

Más o menos de la edad de Moito Conto y Berbiriana es Numax, espacio cultural en Santiago con cine, laboratorio de vídeo y rincón para café, que busca el abrazo al lector y la sorpresa, esa que no da el algoritmo. «Temos un espazo pequeno pero vivo! Somos como unha espigadora: temos que ir espigando aqueles traballos que queremos singularizar e, ao tempo, ofrecerlle á nosa comunidade o pensamento do momento no que vivimos», señala Marina de Toro, guía en Numax para los libros que salen al encuentro y no lo tienen fácil en el barullo de la oferta de hoy. La «conexión» es objetivo principal en esta librería, y en el resto de las que son punto rojo en el mapamundi literario actual, y parada en este reportaje que solo muestra una parte de ese atractivo abanico que despliega Galicia en hogares de libros. «O traballo das libreiras pasa en moitos casos por recoller a maior pluralidade de voces e a maior bibliodiversidade posibles», amplía Mariña, que suma a esa conexión que buscan con la gente el citado «efecto sorpresa». El regalo de lo inesperado, el asombro que escapa del ojo sin parpadeo del algoritmo que nos dice qué vacaciones elegir, qué libro leer o dónde comer el mejor pulpo á feira, anida en los miles de vidas y grandes voces encuadernadas de estos espacios.

Mariña Toro y Olaia Tubío, libreras de Numax, que abrió sus puertas en marzo del 2015 sorprendiendo al amante de los libros y al curioso.
Mariña Toro y Olaia Tubío, libreras de Numax, que abrió sus puertas en marzo del 2015 sorprendiendo al amante de los libros y al curioso. SANDRA ALONSO

Los libros son la mampostería de las librerías en las que cada «piedra» tiene su lugar. Ejemplo de librería de referencia con personalidad en Santiago, donde Follas Novas fue capaz de adivinar el Premio Nobel 2025 tras contar más de medio siglo entre libros, es Cronopios, que ha mudado este año su fama a la calle Orfas, a un local cuya fachada lleva piedras de la misma cantera que las de la Catedral, y que tiene ese olfato de sabueso para las novedades que la Cronopios que inauguró modelo librero en Galicia en el 2009, en Pontevedra, con el punto sofisticado y extravagante que hay que defender siempre. Cronopios es la librería favorita de Mara Torres (eso dijo) y de Manel Loureiro (lo mismo) en Pontevedra, donde la librería Paz, clásico al pie del cañón literario desde el 67, guarda un gran fondo que revaloriza la rúa Peregrina. Su sección de cómic es un bonus track en esta suerte de «parque de atracciones» literarias.

Carlos González, en la encantadora librería Wells, de Cangas.
Carlos González, en la encantadora librería Wells, de Cangas. XOÁN CARLOS GIL

¿Libro en papel, artículo exclusivo?

Saber que Gloria Fuertes es librera en Lectocosmos nos hizo entender de golpe este milagro que hace obligada la visita a Lugo y «emparenta» la ciudad con el paraíso para el bibliófilo que es Berlín. Tal es el estilo europeo de este espacio. «Literatura para todos» encuentra el turista sustantivo en Lectocosmos, con debilidad por los grandes de los siglos XIX y XX, como las «escandalosas» hermanas Mitford, y ojo para debuts como el de Lucía Solla Sobral con Comerás flores, de esos para no pasar página.

Las libreras de Cronopios de Santiago, recientemente con una selección de libros para celebrar el 250. º aniversario de Jane Austen.
Las libreras de Cronopios de Santiago, recientemente con una selección de libros para celebrar el 250. º aniversario de Jane Austen. XOAN A. SOLER

El criterio del editor independiente refuerza esa mirada con personalidad que distingue a las librerías gallegas que seducen al visitante. Todas las «encadenadas» en esta ruta (unas se han ido mencionando a otras en el proceso de elaboración de este texto) ven una garantía en la selección que hacen editores como los de Asteroide, Impedimenta, Minúscula, Acantilado, Periférica, Sexto Piso o Trotalibros. Son los primeros en «espigar» la cosecha literaria de la temporada. «El editor independiente es una garantía», subraya Sabela Martínez, que abrió en Vigo en el 98 Versus, pionera en Galicia en este concepto de librería con personalidad. Esta librera que es, esas veces que puede escaparse, turista de librerías en Berlín tuvo en su ciudad referencia al abrir la histórica y ya desaparecida Michelena, «que tenía un fondo como muy pocas librerías en España».

Sabela Martínez inauguró un nuevo modelo de librería con Versus, en Vigo.
Sabela Martínez inauguró un nuevo modelo de librería con Versus, en Vigo. Oscar Vázquez

El que viaja en familia con parada en Vigo, con niños o adolescentes, sueña en Libros para Soñar, que tiene personalidad literaria de largo aliento pero en constante actualización. Y, en Cangas, atrapa como «guarida para seres de ficción», en especial a los comiqueros, Wells, con su aire a Notting Hill, y recomendaciones como El niño parabólico, inventario de curiosidades de alto nivel de Constantino Molina que recomienda Carlos González, que abrió Wells hace diez años haciendo sitio a libros distintos, juegos de mesa y gente riquiña.

Laura Fábrega en Volando Libre, de Ourense.
Laura Fábrega en Volando Libre, de Ourense. MIGUEL VILLAR

Volando Libre en Ourense despliega las alas desde el 2022 la librera Laura Fábrega, que descubrió a los lectores de La Voz la periodista María Doallo. ¿Montar una librería es buena idea en tiempos de crisis del papel? «Non sei de onde sacades iso! —opone con rotundidad la dueña de esta librería que es casa para autores como Juan Tallón o Jacobo Bergareche—. Os estudos din que o libro impreso está a vivir un auxe».

El bum son ellas, libreras y libreros a los que mueve una pasión empedernida, sin tregua, elástica con las exigencias de los tiempos pero que no deja de meterlos en cintura. Volamos sobre nuestras limitaciones cotidianas con las alas que nos dan los «estrella Michelin» de las librerías.

Algunas recomendaciones de los libreros gallegos

Aunque la recomendación para los libreros va a depender de cada lector, ofrecemos, guiados por sus lecturas, un puñado de títulos de cara a la campaña navideña.

  • Despejado, novela de Carys Davies editada en español por Libros del Asteroide. «Corta y preciosa», es esta joya de la literatura británica la historia de dos desconocidos destinados a entenderse. Ivar, el único habitante de una isla escocesa, vive desde hace décadas en pacífico aislamiento acompañado de unos pocos animales. Hasta que un día de 1843 se encuentra a un hombre inconsciente en la playa. El recién llegado es John Ferguson, joven presbítero enviado por el dueño de la isla para desahuciar a Ivar y poder convertir la zona en terreno de pastoreo. Ajeno a las intenciones del desconocido, Ivar lo lleva a su casa y, pese a que no hablan el mismo idioma, un frágil vínculo empieza a nacer entre ellos. Entretanto, en tierra firme, Mary, la mujer de John, espera ansiosa noticias de su marido. Novela feel good? Sí, «pero sin tontería».
  • El niño parabólico, uno de esos libros que no pueden resumirse en la autopista de un argumento. Este del albaceteño Constantino Molina, en el sello Periférica, es de irse por las ramas, le da por ponerse a hablar de un tomate impreso en 3D, de la tumba de Goya, de los atardeceres de Madrid en el parque del Oeste, de las virtudes del Pandorino frente al Bollycao o del perro de Vicente Aleixandre para hablarnos, en realidad, del amor, del tiempo, del valor de lo gratuito, de la vida en Madrid, de la pureza, del papel de la cultura en nuestra existencia y de las razones para escribir, entre otras cosas importantes.
  • Una ranita en otoño, libro de Linnea Sterte en Errata Naturae para personas especiales. Premio Revelación del Festival de Angouleme 2023, y finalista al Eisner del mismo año por el mejor diseño de publicación, es este un delicado relato iniciático, un viaje contemplativo salpicado de humor y de sugerentes reflexiones sobre el aprendizaje de la vida. Mientras ayuda en la recolección de las calabazas, una ranita se encuentra con dos sapos errantes que han capturado el fantasma de una flor de Shungiku recién marchitada. Ahora que los días se acortan y se vuelven grises y fríos, al igual que los sapos, el espíritu anhela llegar a los trópicos. La ranita decide acompañarlos en su expedición hacia el sur... Aventura para emprender a bocados, fuera de la urgencia de la prisa, que comparan con El verano de Kikujiro, la película de Takeshi Kitano.
  • Mil cosas, la última y cortísima novela del autor ouresano Juan Tallón sobre «la Gran Aceleración», esa velocidad de vértigo a la que vive hoy la gente en las urbes hiperdesarrolladas. Es solo un día, un día en la vida de Travis y Anne, y no empieza y acaba para dar paso a una nueva jornada. Existencia hiperactiva, velocidad endiablada, el bucle del multitarea en que se cuece la vida de esa pareja que les resultará ligeramente familiar. Mortal. Se lee en nada y se debate todo.
  • Una mujer a quien amar, pequeño libro maravilla con dos protagonistas, Olga y el autor. Se conocieron muy jóvenes, su amistad duró más de tres décadas; sobrevivió a amores y desamores, divorcios y pasiones, largas separaciones y trabajo duro. Un día Olga llama a su amigo porque quiere verle, y decirle que padece una enfermedad incurable. Theodor Kallifatides repasa los recuerdos, los encuentros, los sentimientos y las reflexiones que le despierta su relación a lo largo de los años. Un libro que amar sobre una mujer a quien ama este gran autor griego que consolidó en la Suecia a la que emigró su carrera literaria.
  • «Anna Turbau. Galicia, 1975-1979», editado por el Consello da Cultura Galega, este volumen con una selección de más de 10.000 negativos recoge momentos singulares de la Transición a través de la mirada de Turbau, que vivió en Galicia durante esos años ejerciendo como fotoperiodista.