«No siempre espero que lo que hago se sitúe en el número uno»

Angélica Martínez LOS ÁNGELES

GALICIA

LUCY NICHOLSON

La última película de Steven Spielberg, «The Terminal», llegará a España en septiembre, pero el director ya está ultimando los detalles del cuarto Indiana Jones

17 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Es sin duda una de las personalidades más influyentes del mundo del cine. El director y productor norteamericano Steven Spielberg sigue sorprendiendo con su talento creativo y el próximo septiembre estrenará en España The Terminal , una película donde su protagonista -Tom Hanks, con el que ya hizo Salvad al soldado Ryan y Atrápame si puedes - vive en una terminal aeroportuaria, entre el ir y venir de miles de pasajeros. Y mientras prepara la segunda entrega de El Zorro y Memorias de una geisha , títulos en los que ejerce de productor, ultima los detalles como realizador de la cuarta entrega de Indiana Jones, uno de los proyectos más esperados en el mundo del cine. -A estas alturas de su carrera, ¿Sigue poniéndose nervioso cuando comienza a rodar? -Todo el mundo está nervioso cuando se empieza una película. Cada nuevo trabajo es un reto. Desde mi ópera prima hasta la última película que he hecho, mi intención ha sido sentirme cómodo con el equipo, conocernos bien desde el principio. Todos tenemos nuestro temperamento, pero hay que aprender a comportarse delante de personas que no son íntimas y con las que tenemos que convivir durante un tiempo. Hacer películas es como tirar el último libro que has leído y empezar el nuevo con un ritmo distinto. -¿Cómo afronta un director de éxito la expectación que genera un nuevo proyecto? -Me gusta tener espacio suficiente, por eso pienso que el filme que estoy haciendo puede triunfar y también que no funcione. No siempre espero que todo lo que hago se coloque en el número uno de la taquilla. No sé si mis películas van a hacer dinero, quizá sea más fácil con las secuelas, pero no importa lo confiado que yo esté en un largometraje, lo que me preocupa es no tener más expectativas de las necesarias. -¿Siente nostalgia de sus principios? En la década de los setenta, su generación pretendía romper el sistema. -No queríamos destruir el sistema, sino crear una independencia artística y crítica que nos permitiera una autonomía creativa, algo que George Lucas, Martín Scorssese y yo hemos ayudado a conseguir. Fue un momento muy importante de mi vida. -¿Le va a dar tiempo a experimentar en todas las temáticas y géneros? -Todavía no pienso en escribir mis memorias, estoy muy activo haciendo películas, que son capítulos de mi vida. Quiero seguir filmando, continuar con mi trabajo como lo he hecho hasta ahora. Si algo te fascina, ¿por qué lo vas a cortar? -En «The Terminal» ha vuelto a trabajar con Tom Hanks. ¿Qué cualidades valora en un actor? -Es muy fácil trabajar con Tom, que es un tipo muy divertido. Los dos sabemos exactamente lo que pensamos, nos conocemos muy bien y estamos siempre en la misma página, es decir, que coincidimos en cómo es el personaje, y por eso Tom lo hace tan bien. -En su larga carrera no sólo se ha puesto la camiseta de ganador, también se ha quedado con la fábrica de camisetas. -El éxito es alentador, pero son los retos los que mantienen ese aspecto romántico de hacer películas. Hoy tengo un entusiasmo renovado, me siento mejor que cuando hice Tiburón o ET . Cuanto mayor te haces, más oportunidades surgen. Triunfar es importante porque te ayuda a mantenerte a pesar de los fracasos. Además, puedo explorar temas que sólo me interesan a mí. -El tener su propio estudio -la compañía multimedia Dreamworks- es una ventaja. -Nunca he tenido problemas con los estudios, nadie ha venido a meterse en mi trabajo y ningún estudio ha atado mi creatividad. -¿Ni siquiera con «Tiburón»? -No. Pasé muchos años en la Universal, donde fui un consentido, jamás tuve ningún conflicto con sus ejecutivos.