El alcalde de Vigo, que gobierna en coalición con el BNG, toma nota de lo ocurrido con el bipartito y sentencia: «Hoy ya sabemos que algunas cosas no se pueden hacer»
20 abr 2009 . Actualizado a las 13:15 h.Lección aprendida. Las elecciones del 1 de marzo han convertido a Abel Caballero (Ponteareas, 1946) en explícito defensor de su pacto de gobierno.
-¿El fracaso del bipartito ha cambiado su relación con Santiago Domínguez?
-No. Nuestra relación es buena. Hay roces, pero cada vez menos. Cada vez entendemos mejor la forma de llevar adelante un gobierno de coalición. Lo que el Gobierno de la Xunta nos dijo es lo que no hay que hacer. Si alguna duda teníamos, hoy ya sabemos que algunas cosas no se pueden hacer.
-¿Entonces, no cree que los vigueses tengan visualizados dos gobiernos?
-La gente lo que ve es la inmensa cantidad de obras que hay. Lo que ponga el letrero no le importa a nadie. Lo que importa son las obras. Y, claro, hay tantas que la gente no tiene tiempo de ver los letreros.
-¿Tiene química con Santiago Domínguez?
-Tenemos buena relación. No somos amigos, pero Santiago Domínguez es un político que cuando ve que algo está bien, lo dice.
-¿Le tiene miedo a Corina Porro?
-Le tengo un gran respeto a todos los adversarios políticos. Y a la señora Porro, muchísimo respeto político.
-El superdelegado abre la puerta a una posible quinta provincia. ¿Le gustaría que se avanzara en ese camino?
-Nosotros tenemos en esa dirección varios caminos. La carta de ciudad, el área metropolitana y conseguir que Vigo tenga todo lo que tienen las capitales de provincia. Cuando se habla de hacer una delegación de la Xunta en Vigo a mí me parece perfecto. Que no se haga caso de lo que dicen en Pontevedra.
-¿Sigue creyendo que el AVE llegará en el 2012?
-Lo que ha dicho Pepe Blanco es importantísimo. Y dijo: no voy a escatimar ningún recurso. Lo importante es contratar lo que hay que contratar. Estoy encantado con Pepe Blanco. Yo tengo una vinculación especial con el tren de alta velocidad, que será el logro o el fracaso del actual alcalde.
-¿El derribo del Piricoto le quita el sueño?
-¡Qué catástrofe de urbanismo se hizo en esta ciudad durante los últimos veinticinco años! Vigo no se lo merecía. Y esto se acabó, se acabó para siempre.
-¿Pedirán responsabilidades a los anteriores alcaldes?
-Todos aquellos que dieron licencias que sean anuladas tienen que irse de la política.
-¿Se pedirán responsabilidades judiciales?
-Depende de los técnicos.
-¿Pero van a promover alguna iniciativa?
-Yo tomo decisiones políticas. Pero tenemos temores muy importantes. Estamos muy preocupados con Finca do Conde. Una primera valoración habla de que tenemos que pagar 300 millones de euros. Y esa licencia se dio con la opinión en contra de los técnicos del Concello. Y hubo una alcaldesa y un concejal que la dieron.
-¿Qué medallas se cuelga de estos dos años?
-Prefiero hablar de logros. Uno es el avance del tren de alta velocidad. Además, están la nueva estación o el palacio de congresos. Y se arreglaron y se hicieron más calles, más parques y zonas verdes que en los últimos treinta años de democracia.
-¿A pesar de las flores de Corina Porro?
-Cuando llegamos, la gente pensaba que la ciudad iba a estar más sucia; ahora sabe que está más limpia y que hay más flores y más parques. Era nuestro sueño.
-¿En qué ha fracasado?
-Eso ya lo dice la oposición.