El líder del PPdeG recorrerá todas las comarcas en la precampaña de las municipales
14 feb 2010 . Actualizado a las 02:37 h.La coyuntura preelectoral que ya capitaliza la estrategia en los cuarteles de las fuerzas políticas condicionará la agenda de Feijoo en los próximos meses. Después de un año volcado en la gestión de Gobierno, el líder del PPdeG se dispone a darle una tregua a la moqueta y pisar más la calle en el segundo curso de su mandato. Su objetivo es insuflar oxígeno al partido en la apertura de la precampaña de unas municipales que permitirán calibrar qué rentabilidad le reporta en las urnas su gestión en la Xunta.
La decisión responde a la alerta de Feijoo para no descuidar el partido desde el poder, una tendencia que los populares han incorporado a su argumentario como uno los errores que empujó al bipartito al precipicio, pero que también resultó determinante en el ocaso del fraguismo. Para conjurar esa amenaza, el presidente recorrerá las 53 comarcas del país, un toque de corneta preelectoral para movilizar a su infantería en el que estará secundado por su número dos en el PPdeG y en la Xunta, Alfonso Rueda, que se repartirá con Antonio Rodríguez Miranda las visitas a los 315 concellos.
Feijoo ya completó ese periplo en los meses previos a las autonómicas, cuando presumía de que su despacho era la calle. Génova se aplicó en esa misma idea y Rajoy aceptó priorizar los pequeños concellos en sus incursiones en la campaña de los comicios gallegos. Mientras Feijoo peinaba las ciudades y villas principales, el presidente del partido trabajaba a fondo el voto rural, sobre todo en el interior ourensano. El apoyo de ese electorado tradicionalmente más fiel al PP gallego resultaría a la postre decisivo para cimentar su mayoría absoluta.
Como entonces, también ahora los populares precisarán revalidar su hegemonía en esos feudos para retener las diputaciones de Pontevedra y Ourense, y para sustentar sus expectativas de recuperar las otras dos. Tanto las encuestas externas como las que maneja el propio partido apuntan un repunte claro en intención de voto que daría al PP la mayoría en varias ciudades, pero que difícilmente bastaría para gobernar en alguna.
Celebración de la victoria
El retorno a la calle, donde la cúpula popular también tiene en marcha campañas para explicar su discurso sobre la fusión de las cajas y la reforma del decreto del gallego, irá acompañado de otros ajustes para optimizar la maquinaria del partido, obtener mayor impacto mediático y liderar la agenda política. La medida más evidente en esa dirección es el cambio de día en la reunión que el comité de dirección popular celebra cada dos semanas, que se trasladará del lunes al sábado.
El PP escenificará el inicio de la precampaña, que de puertas adentro es una realidad desde hace semanas, en el último fin de semana de este mes con un acto en el que los populares conmemorarán con Feijoo y Rajoy en Santiago el aniversario del triunfo electoral. Será el primer gran mitin tras resolver los congresos provinciales y completar un arranque de mandato quizá más intenso de lo previsto.