Corina Porro sustituye en el cargo a Pablo Egerique, que llevaba siete años al frente de la institución.
11 jul 2011 . Actualizado a las 15:39 h.La presidenta del Consello Económico y Social de Galicia, Corina Porro, se ha comprometido hoy con el diálogo y el consenso y por una actitud de entrega «siempre en favor de la ciudadanía de Galicia» en su toma de posesión como presidenta del CES.
Porro Martínez sustituye en el cargo a Pablo Egerique, que llevaba siete años al frente de la institución tras su nombramiento por el último Gobierno de la Xunta que presidió Manuel Fraga y tras permanecer en el mismo durante toda la legislatura del Gobierno bipartito.
Corina Porro tomó posesión en el palacio de Amarante sede de la institución en un acto que presidió el responsable del Ejecutivo autonómico, Alberto Núñez Feijoo, y en el que también participaron las conselleiras de Facenda, Marta Fernández Curras, y de Traballo e Benestar, Beatriz Mato.
También se encontraban todas las instituciones económico y sociales integrantes del CES que ya comunicaron quienes serán sus representantes en este órgano.
Porro reconoció en su discurso la labor desarrollada durante los últimos años por el presidente saliente y por el conjunto de los integrantes del mismo en su empeño en avanzar y promover un mayor progreso económico y social para los gallegos.
Aseguró que afronta con ganas y con voluntad de éxito esta nueva etapa, «el momento económico nos obliga a ser si cabe más independientes que no equidistantes, más rigurosos que no menos implicados y más dialogantes si es posible, que no menos eficientes».
Dijo, además, que las circunstancias políticas también obligan a un esfuerzo más prolongado en el tiempo, «mas cercano a los problemas reales de Galicia y a un consenso más y mejor trabajado en el sentido de encontrar ese espacio único pero verdadero, donde nadie gana porque nadie pierde».
El presidente de la Xunta puso en su intervención de ejemplo al CES en «participación y atención» que permite «que la política recupere sus orígenes», es, precisó, «en donde se tienen que fraguar los denominador comunes que nos permiten seguir caminando juntos».
Núñez Feijóo resaltó la figura de la nueva presidenta, que cuenta a su favor con el excelente legado de Pablo Egerique, y con «experiencia sobrada en todo tipo de administraciones» en las que dejó «una impronta incomparable» y, sobre todo, con su «apego a la gente, a su sensibilidad para captar y asimilar lo que está sucediendo en la sociedad».
«Soy de la opinión -dijo- de que para gobernar bien un país hay que respetarlo, escucharlo y entenderlo. La nueva presidenta del Consello respeta, escucha y entiende. Le pido un esfuerzo para que aquí tenga eco en las nuevas inquietudes, para que nadie se sienta defraudado ni olvidado, ni pueda decir que nuestra democracia carece de una cámara de resonancia social», concluyó.