CPor fin las autoridades ferroviarias portuguesas y españolas se ponen de acuerdo en que el tren Vigo-Oporto que circuló hasta la actualidad no era digno de ser internacional. Resuelven al fin que el billete sea único y de fácil adquisición en Internet, logran un buen precio, deciden disminuir el tiempo de viaje y, de forma salvaje, el tren no hace una sola parada desde Vigo hasta Oporto. Y ya solo queda elegir el tren. Llega el gran día del estreno, con dos ministros en los andenes, y ¡sorpresa!: el tren es el mismo que estaba circulando hasta ahora, conocido en el mundo del ferrocarril como el torpedo amarillo.
¿Es posible que de todos los trenes con los que cuentan Portugal y España no encontraran otro convoy? Me gustaría para este bellísimo trayecto el tren conocido como Butacas. Un talgo con asientos como los de los aviones, con restaurante y cafetería. Un tren disponible y digno para los viajeros del Oporto-Vigo, que podría transformarse en un A Coruña-Santiago-Vigo-Oporto con parada en Viana do Castelo.