El interrogatorio del juez Luis Aláez al maquinista Francisco José Garzón, durante la tarde-noche del domingo en el juzgado de Santiago, fue reproducido ayer por el El País. En esa conversación hay varias interrupciones y se nota la voz acongojada del conductor.
-¿Sabe a qué velocidad debería circular por ese trayecto?
-Donde está la señal, que me parece que es exactamente el kilómetro 83,4, ahí tendría que tener ya una velocidad máxima neta de 80 kilómetros por hora.
-¿Recuerda a qué velocidad circulaba cuando tuvo el accidente?
-Cuando fue el accidente, cuando fue el golpe, andaría sobre... entre los... entre 180 y 190, no me dio tiempo a nada.
-¿Por qué no redujo?
-Es que no le doy explicación, no le encuentro yo... Todavía no comprendo ahora cómo no vi yo la... mentalmente o lo que sea...
-Una cosa es que sea un instante [...], pero me está diciendo usted que hace unos cuatro kilómetros a una velocidad muy superior a la que suele hacer.
-Pero cuatro kilómetros a 200 kilómetros por hora van muy deprisa.
-¿Ese día consumió algo?
-Lo único, cafés.
-¿En ese momento, con quién se comunicó?
-Con el de Madrid.
-¿Cuándo tuvo usted esa conversación?
-Al volcar y eso.
-¿Qué estaba pensando antes de entrar en ese segundo túnel?
-Si lo supiera no lo pensaría, porque la lacra que me va a acarrear para toda la vida es tremenda.
-¿Qué es lo que estaba pasando?
-Señoría, sinceramente, le digo que no lo sé. Si no, no estoy tan loco como para no frenar [es el momento en que se nota mayor dramatismo en su voz].
-En otras ocasiones había cogido esos últimos trayectos, esos dos túneles...
-La única vez que me pasó, por desgracia.
-¿Usted activó el freno en algún momento?
-Hombre, cuando... pero era ya inevitable
-¿Cuando notó usted que el tren se le vence?
-Joder, es que es duro... La curva ya la veo que no la paso, no la paso, no la paso, no la paso...
-¿Pero activa todos los sistemas de frenado al entrar en el túnel?
-Antes de que se venza el tren ya llevo todo activado, y veo que... que no, que no, que no, que no paso.