El sumario atribuye a Currás la orden de amañar la guardería

Xurxo Melchor
xurxo melchor SANTIAGO / LA VOZ

GALICIA

Del sumario de la Operación Pokémon se desprende que un funcionario declaró que el jefe de gabinete del regidor santiagués le ordenó entregar los pliegos del concurso a la empresa Vendex

23 feb 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

El alcalde de Santiago, Ángel Currás (PP), no solo supervisó personalmente los enchufes en la guardería de Salgueiriños, uno de los contratos de servicios públicos investigados en el marco de la operación Pokémon, sino que también era conocedor y habría dado la orden de amañar el concurso de adjudicación de la gestión del centro para que lo ganara el grupo Vendex. Eso es lo que se desprende del sumario del caso que instruye la jueza de Lugo Pilar de Lara y por el que el regidor compostelano está imputado.

Currás niega todas las acusaciones y asegura que no tuvo ninguna participación en ese expediente, pero son muchas las piezas que encajan en su contra, lo que ha llevado a que el Servicio de Vigilancia Aduanera (SVA), que actúa como policía judicial en la Pokémon, lo señale en uno de sus informes como el probable último responsable tanto de la adjudicación fraudulenta de la guardería a Vendex como de que los trabajadores contratados fuesen enchufados desde el Concello.

El jefe de sección de Contratación del Concello de Santiago, Román Otero, que también está imputado en el caso, confesó en su declaración ante la magistrada que entregó el pliego técnico y el estudio económico al delegado de Vendex en la ciudad, Alberto Quintana, también imputado. Fue antes de que se hiciese público el concurso, lo cual supuso dar ventaja a Vendex frente a posibles competidores. ¿Actuó el funcionario por su cuenta? Él lo niega y explicó que recibió la orden en una reunión en el Concello y que quien se la dio fue el jefe de gabinete del alcalde, Francisco Castro -también imputado- y que él entendió, como así lo entienden también el SVA y la jueza, que la mano derecha de Ángel Currás hablaba por boca del regidor.

La declaración de este funcionario coincide con la de su inmediato superior. La jefa de servicio de Contratación, Rocío Montañés -también imputada-, le dijo a De Lara que cuando se produjo la reunión sobre la adjudicación de la guardería a Vendex ella estaba de vacaciones, pero que recuerda que Román Otero se puso en contacto con ella y le informó de que fue el jefe de gabinete el que había tomado la «iniciativa» en ese encuentro de trabajo.

Otero admitió a De Lara que en aquella reunión «se concluyó que íbamos a montar un negociado y que yo iba a transmitirle a Sermasa -filial de Vendex- esta voluntad para ver si a ellos les interesaba asumir el contrato por tres meses y se me encargó que yo les diera el pliego y el estudio económico, que ellos los vieran». Ante esta confesión, la jueza quiso saber quién en concreto le dio aquella orden y el técnico respondió: «Los que hablan, los que deciden, son el jefe de gabinete y la concejala [Rebeca Domínguez], pero realmente el que lleva la voz cantante es el jefe de gabinete».

Competidores de pega

Pero las irregularidades en la adjudicación de la guardería de Salgueiriños no habrían acabado ahí. La jueza cree que las otras dos empresas que concurrieron al concurso negociado estaban concertadas con el grupo. Es decir, que todo fue un paripé. Las firmas escogidas fueron Pequeños Escolares y Anainar. Los documentos de la primera relativos a su oferta se hallaron en el registro a la casa del jefe de Vendex en Compostela, Alberto Quintana, mientras que una trabajadora del grupo, Belén Álvarez, formaba también parte de la directiva de la segunda. De Lara cree que fue Vendex, por indicación del Concello, la que buscó a sus competidoras para amañar la contratación.