Ahora solo queda por autorizar la continuidad de las obras en el tramo de Portocamba-Cerdedelo, que está técnicamente desbloqueado desde hace algo más de un mes
12 abr 2017 . Actualizado a las 05:00 h.El ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, tomó posesión de su cargo el día 4 de noviembre. El día 25 de ese mismo mes tenía sobre su mesa tres contratos del AVE en los que debía estampar su firma para aprobar la continuidad de sus obras, entre ellas la vía derecha del túnel más largo del recorrido, el de O Corno, con más de 8.500 metros. Pero le esperaban 15 más, pues al parecer los ministros en funciones que le precedieron -Ana Pastor y Rafael Catalá- no podían hacer nada para que continuaran las obras. Se lo impedía la muy interpretable ley de 1997 que condiciona a estos Ejecutivos de transición. Algunas de estas obras tenían repercusiones presupuestarias y, por tanto, podrían comprometer al Gobierno entrante, de ahí, según la versión oficial, el retraso de un año en la fecha del 2018 comprometida en su momento por Mariano Rajoy.
Cuando en diciembre el ministro de la Serna se reunió con Feijoo, aún quedaban trece tramos por desbloquear, pero solo se refirió a los cinco que presentaban más problemas -riesgo de rescisión incluso-, pues en el resto la continuidad de las obras era factible. Ahora solo queda por autorizar la continuidad de las obras en el tramo de Portocamba-Cerdedelo, que está técnicamente desbloqueado desde hace algo más de un mes, pero que aún está pendiente de una firma. También está más claro por qué el tramo Zamora-Pedralba se retrasa hasta finales del 2018: había problemas con el contrato para instalar la vía.
Así, en los seis meses en los que estarán en vigor los Presupuestos del 2017 habrá muchos tajos en los que gastar los 749 millones presupuestados en Zamora y Ourense. No habrá disculpas.