La policía reclama especialistas para analizar las facturas de las subvenciones en Gradiant
GALICIA

Un denunciante asegura que la fundación y empresarios cruzaron supuestas facturas falsas en las que inflaban las horas de trabajo para justificar el cobro
13 ago 2017 . Actualizado a las 00:17 h.La Policía Nacional de Vigo coincide con la jueza en que será necesaria la participación de especialistas en contabilidad para analizar las facturas que justifican las ayudas europeas que financiaron proyectos de innovación en los que participó la fundación así como las empresas Televés e InfoJC, que formaban parte del patronato. Un denunciante asegura que la fundación y los empresarios cruzaron supuestas facturas falsas en las que inflaban las horas de trabajo de los ingenieros para justificar el cobro.
Los agentes consideran que el delito a investigar es muy especializado y que además requiere la compresión rigurosa de cómo funciona el reparto de subvenciones en la UE y de los requisitos para obtenerlas. La petición realizada por la jueza para incorporar a un interventor estatal será decisiva.
En este momento la investigación está en una fase inicial y la jueza ya ha anunciado que va a hacer más diligencias para recabar nuevas pruebas. Está pendiente de que decida si archiva o no la causa como reclaman los tres investigados (el presidente de la patronal de Pontevedra, un directivo de Televés y un ex director xeral de Innovación). Los implicados niegan todo, califican la denuncia de mentira y de venganza de un exdirector de Gradiant despedido, David Vázquez. Alegan que la posterior auditoría no detectó nada raro en las subvenciones y que el fiscal archivó la primera denuncia.
El denunciante detalla el modus operandi de varios participantes en los proyectos Xirix-Inf y Centinel. Supuestamente, la fundación se limitaba a facturar horas de trabajo con el único objetivo de que las empresas cabeza de proyecto (todas vinculadas con algunos patronos de Gradiant) pudieran justificar formalmente el percibo de la subvención cuando ningún trabajo real ni efectivo se había realizado para el proyecto subvencionado en el que participaba el centro tecnológico de Vigo.