Familiares de desaparecidas y asesinadas piden que se cree en Galicia un cuerpo policial especializado
GALICIA

Socorro Pérez, Sonia Iglesias, Elisa Abruñedo, Elena Calzadilla, Manuela Lorenzo, Gloria Bouzas o María José Arcos fueron asesinadas o desaparecieron en Galicia en los últimos veinte años sin una respuesta judicial
29 jul 2025 . Actualizado a las 17:21 h.Algunas de ellas llevan décadas sin respuestas. El hijo de Elisa Abruñedo no sabe quién mató a su madre el 1 de septiembre del 2013 en Cabanas. El portavoz de la familia de Socorro Pérez tampoco vio avances en la investigación por su muerte el 2 de mayo del 2015, cuando hacía deporte por la ribera del Miño. Los allegados de Sonia Iglesias llevan desde el 18 de agosto del 2010 esperando la llamada que les diga que atraparon a la persona que la asesinó después de ser vista por última vez acompañada por su marido. Se sabe que iba al zapatero, se bajó del coche, dejó el calzado. Y su rastro se perdió para siempre. Rosa Fernández Cervera, hermana de Déborah, la joven asesinada el 30 de abril del 2002 en Vigo, al menos sabe que la policía tiene un sospechoso, «pero no hay prueba alguna para procesarlo». Afirma que, pese al intenso trabajo realizado por los agentes, «hubo errores importantes en las diligencias policiales y eso se debe a la escasa especialización de los funcionarios en este tipo de casos». Por eso pide a las autoridades que «formen en Galicia una unidad especial para combatir estos crímenes, como existen en otras comunidades». Está convencida de que es la única manera de que muertes como la de su hermana no queden impunes. Han pasado 15 años del asesinato de Déborah. Si en cinco no se detiene a nadie, el delito prescribirá.
Como Rosa piensan los familiares de Socorro Pérez, Sonia Iglesias, Elisa Abruñedo, Elena Calzadilla, Manuela Lorenzo, Gloria Bouzas o María José Arcos. Todas ellas asesinadas o desaparecidas en Galicia en los últimos veinte años sin una respuesta judicial.
Adrián Fernández, hijo de Elisa Abruñedo, cree que a la muerte de su madre «no se están destinando los mismos recursos de investigación que a otros casos más mediáticos». Coincide con la hermana de Déborah en la necesidad de crear en Galicia un grupo policial preparado para esclarecer estos asesinatos. Su madre, que falleció a los 46 años, salió de su casa para dar un paseo. Varias horas después, cuando solo le quedaban 400 metros para llegar a casa, alguien la asaltó, la violó y la acuchilló hasta matarla, abandonando su cuerpo cerca de la carretera.
También hay quien piensa que hay víctimas de segunda y de primera. «Todas me merecen el mayor respeto», apunta Jesús Pérez, portavoz de la familia de Socorro Pérez, pero se deben poner los mismos medios para resolver un crimen o localizar a una desaparecida.