Vallas reforzadas, reflectores y repelentes olfativos

La Voz

GALICIA

27 dic 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Los jabalíes causan en Galicia tres de cada cuatro accidentes con animales implicados, tanto en carreteras convencionales como, a veces, en autovías. Para tratar de minimizar los riesgos que la presencia de animales salvajes en la calzada puede representar para los conductores, la Administración autonómica, en este caso la Consellería de Infraestruturas, probará en los próximos meses varios mecanismos destinados a evitar que los jabalíes irrumpan en la trayectoria de los conductores.

La primera de las pruebas tiene como escenarios la AG-64 (Ferrol-Vilalba) y el corredor Lugo-Monforte. Consiste en sustituir, en dos tramos de estos viales, la valla estándar por una reforzada. El coste de esta medida se calcula alrededor de unos 110.000 euros. Para ponerla en marcha es necesario elaborar un proyecto constructivo, cuya redacción prevé la consellería contratar en las próximas semanas.

Además, en los tramos de concentración de accidentes con animales de las carreteras convencionales de titularidad de la Xunta se colocarán prismas reflectores y repelentes olfativos. Estos sistemas se probarán en carreteras de Lugo y Ourense. Entre los sistemas olfativos, el País Vasco probó con éxito la orina sintética de lobo. En cuanto a los reflectantes, existen ya dispositivos de este tipo en algunas vías. Es el caso de la AG-53, donde se colocaron unos paneles rojos cuya finalidad es asustar a los animales con las luces que reflejan los coches e impedir, por tanto, que crucen la calzada.  

Ultrasonidos

No son los únicos métodos posibles. La Guardia Civil, por ejemplo, ha equipado sus vehículos con silbatos de ultrasonidos. Se trata de tubos de plástico -que se pueden comprar por menos de diez euros en Internet o en tiendas de repuestos de coches- que se colocan en la rejilla del radiador del vehículo y que, al circular a más de 50 kilómetros por hora, genera sonidos de baja frecuencia que el oído humano no percibe pero que ahuyentan a los animales.

Un estudio elaborado por la Universidade de Santiago analizando los accidentes con animales concluía que, en el caso de los jabalíes, los siniestros más frecuentes se producen en invierno, al anochecer y los domingos, una combinación de circunstancias que los expertos relacionan con el período de celo de estos animales y con las jornadas de caza, habitualmente jueves y domingos. En cambio, en el caso de los corzos, la segunda especie que causa más accidentes, el comportamiento es diferente. La mayoría de los choques con estos animales se producen entre abril y agosto y a primera hora o al atardecer.