La Xunta busca su premio «por no agitar banderas y pagar las facturas»

Feijoo reclama al Estado que responda por los incentivos que propuso por mantener el equilibrio contable

EFE

santiago / la voz

El presidente de la Xunta se ha empleado a fondo en los últimos tiempos para impedir que la oposición pueda ir más allá en sus críticas políticas a los ajustes presupuestarios o a su objetivo de mantener a raya las cuentas autonómicas y ser una comunidad «cumplidora».

Rompió esa lanza para reivindicar una nueva financiación, para vigilar el comportamiento del Estado con las instituciones más endeudadas o, ahora, por carta, para exigir acceso a grandes partidas económicas comprometidas si mantenía el control financiero y cumplía la regla de gasto. Como proclamó Feijoo en el décimo aniversario de su llegada al poder, Galicia busca su premio «por no agitar banderas y pagar las facturas».

¿Por qué pide Galicia no devolver 85 millones al año que debe al Estado?

Los desajustes presupuestarios de los años 2008 y 2009 obligaron a Galicia a proponer al Estado una fórmula a plazos para devolver los 2.000 millones de euros que este le adelantó y que no se recaudaron. Ha pagado desde entonces casi la mitad, a razón de unos 85 millones al año. La Xunta propone que el Gobierno central renuncie en los años 2018 y 2019 a esas cantidades y que se asuman como «incentivos» autonómicos que se incluyeron en los últimos presupuestos de Rajoy para las comunidades cumplidoras. Feijoo planteó esta cuestión a Pedro Sánchez y a la ministra de Hacienda sin encontrar respuesta.

¿Por qué no puede la Xunta reinvertir los 125 millones de superávit?

La Xunta tiene una previsión de superávit para las cuentas del último ejercicio cerrado de 125 millones de euros. Entre las disposiciones de los Presupuestos estatales se convenía que las comunidades autónomas que cumpliesen con los parámetros de estabilidad financiera, como Canarias, Baleares, Madrid o Galicia, pudiesen disponer al año siguiente -2019- de esos recursos, que la Administración gallega quiere invertir en educación, sanidad y servicios sociales. Falta una habilitación del Ministerio de Hacienda, al que también se le reclama que busque alguna solución para el presente año, ya que la prórroga de los presupuestos no incluye las disposiciones, por lo que las comunidades que vuelvan a tener superávit no tendrán acceso inminente a esos excedentes.

¿Qué requisitos hay que cumplir para ser una comunidad cumplidora?

El más importante es controlar el déficit y la deuda. Si Galicia hubiese seguido endeudada en la media de las comunidades, como ocurría en el 2008, tendría 4.000 millones más de agujero -unos 11.000 millones- y pagaría unos 120 millones anuales de intereses. La Xunta también ha conseguido ser la comunidad que antes paga a sus proveedores, situándose en los diez días de demora en los últimos meses. El límite legal es treinta jornadas.

¿Cuáles son las ventajas de mantener el equilibrio financiero?

Entre otras cuestiones, Galicia puede escoger la financiación de la deuda entre los mercados privados y el Fondo de Facilidad Financiera estatal, adaptándose a las condiciones más ventajosas. Además, el Estado le permite superar la tasa de reposición de plazas de empleados públicos en un 8 %, que la Xunta dedicará a sanidad.

¿Pueden los intereses políticos bloquear una demanda contable?

No es la primera vez en los últimos meses que la Xunta levanta la voz ante Madrid por diferencias en la gestión de fondos públicos. Lo hizo el verano pasado al detectar que Hacienda se saltaba un mes de la liquidación del IVA -200 millones de euros-, una herencia que dejó el exministro popular Montoro. Esa apreciación fue motivo de disputa política hasta que otras comunidades autónomas como Asturias, gobernada por el PSOE, se sumaron a la búsqueda de una solución. En última instancia, tampoco ayuda a la resolución de estos problemas contables que el país esté inmerso en dos procesos electorales, y mucho menos que no haya Presupuestos Generales del Estado.

Feijoo reclama autorización a Hacienda para invertir el superávit gallego en la sanidad

Domingos Sampedro
La ministra Montero y Feijoo en una foto de archivo
La ministra Montero y Feijoo en una foto de archivo

Remite una carta a la ministra Montero para movilizar en Galicia 300 millones de euros a mayores del presupuesto aprobado

La Xunta de Galicia cerró el ejercicio del 2018 cumpliendo con la regla de gasto y obteniendo un superávit que asciende a unos 125 millones de euros, cifra que es similar al presupuesto del que dispone para todo el año la Consellería de Cultura e Turismo. Son unos recursos que las administraciones deben destinar a reducir los niveles de endeudamiento, porque así lo impone la legislación estatal en materia de estabilidad presupuestaria y sostenibilidad financiera, salvo que el Ministerio de Hacienda conceda un permiso especial para reorientar los fondos a otra finalidad. Y eso es lo que pretende hacer el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, que remitió una carta a la ministra María Jesús Montero en la que pide autorización para destinar el superávit gallego a gasto social y, de manera muy especial, a la atención sanitaria.

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