Galicia toca a la puerta de Sánchez para recordarle la deuda de 700 millones

La iniciativa la presentó el PPdeG, aunque los socialistas, que se abstuvieron, la consideran «sensata»


Santiago

El Parlamento de Galicia ha acordado instar a la Xunta a reclamar los 700 millones de euros que el Gobierno central adeuda a la comunidad en concepto de las entregas a cuenta (330); la devolución de una mensualidad del IVA del 2017 (200); y una cantidad que ronda los 170 millones y que le corresponderían por haber cumplido los parámetros de equilibrio financiero. Porque, según el portavoz popular, es precisamente este alto nivel de cumplimiento de la Administración el que se está poniendo en riesgo si el Estado no cumple sus compromisos, además de generar tensiones de tesorería y dificultades para pagar a los proveedores. Según Pedro Puy, de esos 700 millones ya hay 530 incluidos en los presupuestos de este ejercicio, y no contar con ellos en caja en el momento del gasto supondría un grave «quebranto». 

La iniciativa del PPdeG tuvo el respaldo de En Marea, BNG y grupo Mixto, mientras que los diputados del PSdeG se abstuvieron. La oposición, a pesar del apoyo, puso en cuestión que esta propuesta se hubiera planteado hace solo un año y medio, cuando Rajoy gobernaba en Madrid. El contenido de la misma hacía especialmente interesante el posicionamiento del portavoz socialista, que consideró que se trataba de una iniciativa «sensata e de xustiza», aunque reclamó que se exija esa cantidad cuando el Gobierno esté constituido y tenga las herramientas para solventar estas cuestiones. Además, Xoaquín Fernández Leiceaga exigió que la petición se haga sin victimismo o con interpretaciones partidarias, pues hay otras comunidades con gobiernos de distintos colores en una situación semejante.

Transferencia de las becas de estudio

El último pleno del período de sesiones también dejó otra iniciativa aprobada por unanimidad que debería tomar el mismo camino que la anterior. Ha sido el BNG el que ha propuesto que la Xunta reclame al Gobierno central la transferencia de las competencias en materia de gestión de becas, y ha obtenido el beneplácito de todo el hemiciclo. Olalla Rodil denunció desde la tribuna de oradores que hay 27.000 alumnos gallegos solicitando ayudas para los estudios, y solo las reciben 18.000, en una cuantía media de 2.000 euros. Recuerda la diputada nacionalista que en plena crisis esa cifra alcanzaba los 2.700 euros. La iniciativa le ha valido a la oposición para recordarle al Gobierno gallego su posición tibia respecto a las transferencias, aunque la diputada popular María Antón defendió con claridad la transferencia de las becas y de los recursos para poder gestionar adecuadamente el servicio.

Otros acuerdos a los que han llegado los grupos parlamentarios han sido demanda al Ejecutivo de carga de trabajo para los astilleros de Navantia, a instancias del PP; o la iniciativa socialista para tomar medidas que redunden en una menor contaminación de playas y fondos marinos de Galicia.

Nuevo cruce de palabras entre Villares y Santalices

La división del grupo de En Marea y la consecuente irrupción del grupo Mixto no acaba de estar del todo engrasada. Una intervención matinal de Luís Villares volvió a generar un roce con el presidente de la Cámara, Miguel Santalices, que volvió a recordarle que no debe de hablar en nombre de En Marea. «Agora mesmo vostede é do grupo parlamentario Mixto, sen apelido, e máis adiante xa veremos como vai», le dijo al portavoz, que insistió en llevar la carpeta con el reconocible logo azul que, de momento, también comparten sus diez excompañeros. Para terminar de complicar el enredo, y al margen de las normas de la Cámara, en las redes sociales las cuentas de En Marea las siguen manejando asesores vinculados al grupo Mixto, por lo que los seguidores se están encontrando en ellas con las propuestas e intervenciones públicas de Villares y sus diputados afines. 

Despedidas y bienvenidas

A expensas de que sea posible aprobar el techo de gasto, cuestión que se complica por la demora de la investidura en Madrid, el Parlamento retomará la actividad en septiembre. Entonces habrá algunas ausencias y caras nuevas. En la sesión de hoy se estrenaba Manuel Lago como portavoz de En Marea, y Xoaquín Fernández Leiceaga hacía previsiblemente sus últimas preguntas al presidente, ya que será sustituido por Gonzalo Caballero, que a su vez entrará por Abel Losada, concejal en Vigo. El martes también se produjo la última intervención de Juan Díaz Villoslada, que tendrá como dedicación exclusiva su trabajo en el concello de A Coruña. En el grupo de En Marea se irá Flora Miranda, que renunció al cargo a las pocas horas de la escisión del grupo, y está por ver quién será el ocupante de su escaño. Fuera de la Cámara, por falta de representación, Ciudadanos Galicia ha registrado una petición para que se haga una declaración institucional de «condena» contra lo que considera «actos de odio y violencia» ocurridos en la manifestación del Orgullo del pasado sábado en Madrid.

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La desigualdad social, la distribución de la riqueza, los motivos de las familias gallegas para no tener hijos y los incentivos públicos para dinamizar la natalidad eran los debates que se esperaban en el último pleno de control al presidente de la Xunta del actual período de sesiones, pero todo acabó con un campeonato de lanzamiento de datos de un lado al otro del hemiciclo. El PSdeG y el BNG plantearon sus preguntas al hilo del anteproyecto de Lei de impulso demográfico, pero sobre todo cuestionaron el trabajo realizado por el Gobierno gallego en un texto que todavía está en trámite y que llegará al Parlamento dentro de unos meses abierto a propuestas.

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