El hijo de Isabel Pantoja, su novia Jessica Bueno y su prima Anabel Pantoja pasan unos días en Galicia
05 feb 2012 . Actualizado a las 11:30 h.En un bar sin nombre cercano a la casa rural A Ponte de Boimorto (A Coruña, comarca de Arzúa) un grupo de lugareños esperaban impacientes a que el Real Madrid y el Barça saltaran al terreno de juego. Cuando por el televisor del local (de los de antes, con culo, no de los planos) iban a asomar Messi y Cristiano Ronaldo, se abrió la puerta del modesto establecimiento de la Galicia interior y el que asomó fue Kiko Rivera, el hijo de Isabel Pantoja, con su novia Jessica Bueno, su prima Anabel Pantoja y el gallego Xexu, al que conoció en el programa de televisión Supervivientes. En este caso estaban perdidos por Galicia. El partido de vuelta de la Copa del Rey pasó por unos instantes a un segundo plano, como si fuese uno de Liga del Mirandés. «La cara de la gente no te la puedes imaginar. Algunos pensaban que se trataba de una broma y que había una cámara oculta», comenta Xexu. Cerca ya del Día de los Enamorados, la pareja (una de las que más aparecen en la prensa rosa y que hace poco anunciaron que rompían para después volver a estar juntos semanas después de haber perdido el bebé que esperaban) disfrutó de unos días de vacaciones en Galicia. «La idea es relajarse y escapar de la persecución mediática de Madrid y Sevilla», comenta Kiko, al que le encantó el paisaje. La más sorprendida por el verde gallego, por la gastronomía, por todo, fue Jessica, que nunca antes había estado en Galicia. «Yo los veo fenomenal, están supercompenetrados y hacen una pareja formidable», apunta el amigo de los novios. A pesar de este buen rollito, tal y como es la pareja que a nadie extrañe si dentro de poco anuncian otra ruptura.
Pasaron tres noches en la casa rural entre paseos, juegos y barbacoas y otras tres en A Coruña en la casa del amigo coruñés al lado del Palacio de la Ópera. Fueron de compras a Marineda City, cenaron en un local de comida turca y hasta se retaron en la pista de karting del complejo comercial. «Intentamos ir a horas en las que hubiese poca gente, pero en unos segundos decenas de personas se arremolinaban en torno a Kiko. En el Carrefour los empleados hacían cola para fotografiarse con él», recuerda Xexu, propietario del pub Studio 54 en la zona de copas del Orzán. Me cuenta que se desorientaron por unas pistas de Boimorto y Kiko paró el coche, bajó la ventanilla y preguntó a unas señoras que caminaban por la zona. Las mujeres se quedaron mudas al ver al hijo de la Pantoja perdido por Galicia adelante. Mientras les cuento esta historia de Paquirrín, me están entrando unas ganas enormes de escaparme a Forzáns (Ponte Caldelas). Y es que nuestra tierra está llena de paraísos cercanos. No, no voy a ser tan cerrado como para negar que más allá del telón de grelos hay rincones extraordinarios. Como aquel político gallego al que le preguntaron a qué lugares le gustaría viajar y contestó «a Galicia». Confundió nacionalismo con pailanismo. En España y en el mundo también hay paraísos, pero, eso sí, lejanos. Seguro que Kiko y Jessica, si no rompen, vuelven pronto.
Malena, la exnovia de Puyol
Otra que en los últimos días se dejó seducir por la belleza del paisaje gallego fue Malena Costa, la modelo y exnovia del defensa y capitán del Barcelona Puyol. Además en su blog cuenta que viajó hasta Galicia con el mismo objetivo que Kiko Rivera: «Pasar unos días de relax y coger fuerza para la Semana de la Moda de Barcelona. Es la segunda vez que estoy en A Coruña, la primera fue con 13 años. Me he enamorado de esta ciudad y de su gente. Tiene lugares preciosos, como el parque que podéis ver en estas fotos. Es ideal para pasarse horas y horas sentado mirando el mar desde los acantilados disfrutando del silencio que muy pocas veces se encuentra en las grandes ciudades», destaca Malena, de 22 años. El lugar al que se refiere es el monte de San Pedro y lo que aparece en la imagen detrás de la guapa joven es la torre de Hércules y la bahía del Orzán y Riazor, que sigue de luto tras el suceso de la semana pasada. Malena destaca el verde intenso del paisaje, y eso que no se perdió como Kiko y su novia por la Galicia rural. A lo que sí se atreve es a recomendar un restaurante que «incluso he repetido varios días, La Mamma. Quería volver a la marisquería Casa Suso, a la que fui con mis padres la primera vez, pero bueno... tendrá que ser en una próxima ocasión», relata en su blog. Desde ya me ofrezco como guía desinteresado de Malena para cuando regrese por tierras gallegas, el mejor lugar para perderse. Un paraíso cercano.