








La familia Grimaldi se viste de gala para acompañar a Carolina de Mónaco en una de las fiestas más icónicas del Principado
30 mar 2025 . Actualizado a las 12:43 h.No ha defraudado. La 69ª edición del icónico Baile de la Rosa ha vuelto a congregar a la familia real monegasca, miembros de la alta sociedad y personalidades y figuras destacadas del arte, la moda o el entretenimiento en una de las noches más esperadas del año que marca el arranque de la primavera. Lujo y glamur conviven con la solidaridad —recaudan fondos para la Fundación Grace Kelly— en esta cita que se ha convertido en toda una pasarela de la alta costura, con la familia Grimaldi como gran protagonista.
La Salle des Étoiles del Sporting de Montecarlo, se transformó en un exótico bosque caribeño. Bajo el tema «El Baile de la Rosa al Atardecer», el diseñador Christian Louboutin, que ha ejercido por cuarto año consecutivo como director artístico de la velada, creó una atmósfera espectacular, con una exuberante decoración floral en tonos vibrantes, evocando un auténtico paraíso tropical.
Pasadas las 21.30 horas hizo su aparición una radiante Carolina de Mónaco, gran anfitriona de la noche. Deslumbró con un elegante vestido de silueta tipo columna de color blanco con detalles de hilo plateado, escote asimétrico y con un original drapeado en el hombre derecho, creación de Karl Lagerfeld. Llegó acompañada por su hermano, el príncipe Alberto, y por su cuñada, la princesa Charlene, que lució un original vestido asimétrico semitransparente de encaje turquesa de Dolce&Gabbana.

Alexandra de Hannover eclipsó con su elección estilítica, al apostar por un imponente vestido rosa de Giambattista Valli de Alta Costura Primavera/Verano 2025, con corpiño drapeado y una pomposa falda de tul, adornada con detalles florales en la cintura. Mucho más sobria fue su hermana Carlota, eterna musa de Chanel. Optó por un vestido en color negro de la maison francesa, con escote redondo y tirantes finos, con cuerpo ajustado de pedrería. Derrochó complicidad con Beatriz Borromeo, que acudió sin su marido Pierre, y que apostó por un sofisticado diseño de gasa roja drapeada y plisada de Christian Dior. Tatiana Santo Domingo, esposa de Andrea Casiraghi, cerraba la lista con un vestido coral satinado con un sutil estampado floral de Erdem, que reflejaba el aire caribeño de la fiesta.