El Celta tapa su gran agujero

x. r. c. VIGO / LA VOZ

GRADA DE RÍO

SERGIO REYES ROBLEDO

Los vigueses aprenden a defender los centros laterales y el balón parado

20 feb 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Dos eran las grandes rémoras del Celta en materia defensiva: la defensa de los centros laterales y la del balón parado, especialmente las faltas, también laterales. Y los números dicen que Óscar García Junyent ha dado con el antídoto o está cerca de él. En lo que va de segunda vuelta, el conjunto vigués ha encajado cinco goles (a una media de uno por partido) y salió indemne de la batería de centros del Madrid y el Athletic. Lo mismo se da con el balón parado en todas las citas de la segunda ronda.

El domingo, en el Bernabéu, el Celta apostó por una línea de tres centrales que lo devolvieron casi todo. El Real Madrid buscó las bandas y por ahí proyectó 38 centros al área de Rubén, pero la zaga céltica los devolvió todos. En San Mamés el Athletic, contra una defensa de dos centrales, elevó la cifra a 52, pero tampoco por ahí encontró petróleo el equipo de Gaizka Garitano, que solo marcó de penalti.

El Valencia, contra una defensa de cinco colgó balones en 21 ocasiones, pero su tanto fue un rechace que Carlos Soler envió al fondo de las mallas. El Sevilla metió dos balones menos a la olla, pero fue En-Nesyri quien marcó tras un fallo individual de Olaza. De los cinco rivales de la segunda vuelta el que menos lo intentó fue el Eibar (14 veces), el único equipo que no le marcó en esta serie de partidos a los vigueses.