Una noche de revolución en «Operación Triunfo»

A. Robles

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El beso culpable de Cepeda y Roi, el pasional entre Marina y su novio Bastian y el revelador de Alfred y Amaia marcaron una noche llena de emociones

28 nov 2017 . Actualizado a las 20:09 h.

La noche empezaba ya anunciando lo que venía. OT arrancaba su gala de los lunes con un tema a la altura de las circunstancias. La revolución sexual de la Casa Azul ponía a todo el mundo en pie y comenzaba a calentar los motores de una gala memorable. Los temas de los triunfitos prometían y todo lo sucedido a lo largo de esta semana (con llamada de familiares incluida) animaba a sentarse frente al televisor. Con todos estos ingredientes poca cosa podía salir mal. Es más, el trabajo en redes empieza a dejarse notar en los datos televisivos. Operación Triunfo se anotó este lunes un interesante 17,6 % de cuota.

Pero la verdadera revolución sexual se ha ido cociendo poco a poco. En Operación Triunfo ya se empiezan a notar los días de encierro y los talentos han decidido dejarse llevar por el momento y disfrutar de la experiencia. Y eso nos deja a nosotros, los espectadores, una buena ristra de momentazos de los que disfrutar durante el martes, día oficial de lo que muchos fans ya han llamado el resacOT. Los que apuraban el reloj hasta la 1.30 de la madrugada y exprimían la gala hasta el final a pesar de que a la mañana siguiente les esperaba un gran madrugón, saben de lo que hablamos. 

OT compensaba a los más trasnochadores con algún momentazo de esos que dicen que son «historia de la televisión». El primero, y probablemente más icónico, el que protagonizaron Marina y su novio Bast. ¿Que por qué fue tan especial? La cadena pública española, reticente a publicar en sus programas cualquier manifestación del colectivo LGTBI, normalizó por fin la situación gracias a Marina y su novio transexual Bast, al que corrió a besar en pleno prime time. «A ver si nos damos cuenta de que este beso entre Marina (bisexual) y Bastián (transexual) en hora punta puede ser uno de los momentazos de la historia de la televisión pública», escribían en la red social del pajarito una de las espectadoras que observó la naturalidad de uno de los momentos más especiales de la noche.

La noche de Marina, sin embargo, no terminó tan bien como comenzó. La joven sevillana se convirtió en la cuarta expulsada de Operación Triunfo a pesar de haber bordado su interpretación de The voice within, un tema de Christina Aguilera con el que no pudo vencer a su rival Mireya, que optó por Cuando nadie me ve, una de las canciones más recordadas de Alejandro Sanz.

También trajo cola un beso entre los gallegos Cepeda y Roi, aunque este por cosas totalmente diferentes al de Marina y Bast. Todo comenzaba después de uno de los ensayos de La revolución sexual en la Academia. Cepeda y Roi se dejaban llevar por el momento y se daban un casto y cómico besito al final del pase de micros. Pero Cepeda se arrepentía pocos minutos después. Bajo la atenta mirada de las cámaras de OT y de su compañera Ana Guerra, Cepeda se quejaba de la escena: «Me va a ver toda España besando a un tío». A lo que la canaria le respondía que no entendía el por qué de su preocupación: «Pues que a tomar por culo mi masculinidad», respondía él, a lo que Ana Guerra le respondía con mucha sorna: «Con ese comentario sí que te estás ganando a España». 

Y la noche no podía ser de OT sin Amaia y Alfred. La pareja protagonista de la edición siguen regalándonos momentazos y este lunes no podía faltar su cuota de protagonismo. La gran pregunta de los espectadores ayer fue ¿hubo o no hubo beso entre ambos?

El encuadre de la imagen y el pelo de Amaia impidieron ver lo que realmente sucedía entre ambos, pero lo que es innegable es que ahí hay un feeling que traspasa la pantalla. Ya lo dejaban entrever antes del beso. Justo antes de conocer quién era el concursante favorito de la semana, Amaia y Alfred (escogidos en la terna junto a Cepeda) se cogían de la mano presos de la tensión del momento. Cuando Roberto Leal revelaba que el gran favorito era el catalán, Amaia se dejaba llevar por la alegría y llenaba de besos a su gran amigo dentro de OT.