Carolina del Sur clama en las calles contra la bandera confederada

VICTORIA TORO NUEVA YORK / CORRESPONSAL

INTERNACIONAL

MLADEN ANTONOV | AFP

Obama apunta al extremado poder de la Asociación del Rifle en el Congreso

22 jun 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

La noche del sábado hubo dos marchas para pedir al Congreso de Carolina del Sur que retire la bandera confederada de su ubicación oficial. Una de ellas fue en la capital del estado, Columbia, y ante el Capitolio, donde está la polémica bandera, la otra fue en Charleston, porque lo que había comenzado como una vigilia en honor de las nueve personas a las que Dylann Roof asesinó el miércoles pasado acabó también con una petición para que se retire la enseña.

El ex candidato a la presidencia Mitt Romney afirmó que debe retirarse porque es «un símbolo de odio racial». Esta bandera es la que adoptaron los estados del sur, defensores de la esclavitud, en la guerra civil estadounidense. Desde entonces para muchos es un emblema racista comparable a la esvástica nazi. Además, es el símbolo nacional del derecho a llevar armas y por ello está presente en prácticamente todas las armerías de Estados Unidos. Para otros, solo refleja la tradición sureña. Pero nadie puede negar que se trata de un símbolo con el que los afroamericanos no se sienten cómodos.

Esta bandera ondea en el Capitolio de Carolina del Sur desde que en el año 2000, tras otra polémica sobre ella, se aprobó una ley para quitarla de la cúpula del edificio y ponerla cerca del monumento a los soldados confederados. Pero la ley también obligaba a que, a partir de ese momento, solo una mayoría de dos tercios de la cámara pudiera dar la orden de quitarla, moverla o arriarla.

A los que aseguran que la enseña no tiene ningún simbolismo racial los contradice el propio autor de la masacre que ha reabierto el debate. En la web en la que Roof había colgado su manifiesto supremacista aparecían también fotos suyas con diferentes símbolos racistas y uno de ellos es precisamente esa bandera. En esa web que está siendo investigada por la policía, el joven de 21 años relató lo que se proponía hacer: «Elegí Charleston porque es la ciudad con más historia de mi Estado y porque, al mismo tiempo, es la que tiene mayor proporción de negros del país. No tenemos cabezas rapadas ni un Ku Klux Klan verdadero, solo gente que no hace nada más que hablar en internet. Bueno, alguien debe tener la valentía de hacer algo y me imagino que tengo que ser yo», dice autor del texto, que se supone que fue Roof, y se define como un «blanco nacionalista».

La iglesia de Charleston reabrió ayer sus puertas para el primer servicio religioso desde que Roof cometió la matanza. La avalancha de personas que querían participar en la ceremonia religiosa fue tal que buena parte de ellas se quedaron fuera tras ocuparse las 1.200 plazas del interior. La gobernadora Nikki Haley y el candidato republicano a la presidencia Rick Santorum participaron en el emotivo servicio religioso.

Y además del debate sobre la bandera confederada, la matanza ha traído también de vuelta la cuestión del control de las armas. Pero Barack Obama, en una entrevista este fin de semana, aseguró que no prevé cambios rápidos en las leyes debido al «poder extremadamente fuerte» que tiene la Asociación Nacional del Rifle sobre el Congreso estadounidense.