El «vicepresidente» de Macron se marcha a un banco

Carlos Peralta
C. Peralta REDACCIÓN / LA VOZ

INTERNACIONAL

El secretario general del Elíseo, Alexis Kohler
El secretario general del Elíseo, Alexis Kohler Abdul Saboor | EFE

Alexis Kohler ha ejercido durante ocho años de mano derecha del presidente desde la secretaría general del Elíseo

30 mar 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

En Francia no existe la figura de vicepresidente de la República. Pero, en la práctica, para muchos el cargo lo ha ocupado Alexis Kohler, secretario general del Elíseo durante ocho años. Ahora se marcha al sector privado. Dejará su puesto el 16 de abril. Siempre a la sombra de Emmanuel Macron, del que ya fue mano derecha durante su etapa al frente del Ministerio de Economía. «Ha puesto toda su energía, su talento y su excepcional capacidad de trabajo [...] Ha servido a nuestro país de manera ejemplar», aseguró Macron en Le Figaro.

Kohler, de 52 años, se desenvolvió siempre como segundo espada de grandes escenarios. Después de pasar por varios cargos de primera línea en distintas administraciones públicas, su andadura como mano derecha comenzó en el 2012. Eran los primeros pasos del Gobierno de François Hollande y Kohler debutaba como director adjunto de Pierre Moscovici, ministro de Economía. Años después, en el 2015, unió inexorablemente su carrera a la de Macron. Primero, como jefe de Gabinete del entonces ministro de Economía. Después, como pieza indispensable en la estrategia de la campaña electoral del 2017. Y, una vez llegó al Elíseo, como su indispensable secretario general, vicepresidente para muchos. «Gemelo» de Macron para Le Monde.

Sus inicios como mano derecha ministerial pudieron llegar un poco antes. En el 2009, Emmanuel Moulin le ofreció sustituirle como jefe de Gabinete de la ministra de Economía Christine Lagarde —hoy, y desde hace un lustro, preside el Banco Central Europeo—, pero Kohler rechazó la oferta. Han pasado 15 años de aquello y, ahora, será Moulin el que le reemplazará como secretario general.

Su próximo destino será la Sociéte Genéralé. Ejercerá de director adjunto, bien cerca del consejero delegado, Slawomir Krupa. Kohler sigue el camino de otros grandes nombres que guardaron sintonía con Macron. Jean-Baptiste Djebbari, exministro de Transportes, fichó por Evera, una empresa de coches eléctricos. Julien Denormandie, ex de Vivienda, pasó a Sweep, una compañía de gestión.

Antes de unir su carrera inexorablemente a Macron, fue director financiero de la naviera Mediterranean Shipping Company (MSC), propiedad de parte de su familia materna. La comisión de ética del servicio civil le negó en un primer momento el acceso al cargo, pero finalmente validó su llegada al gigante naviero. Kohler deja la Presidencia con varios casos judiciales embarrando su perfil de escudero discreto y eficiente. El más polémico surgió en el 2022, cuando fue imputado por un presunto delito de conflicto de intereses cometido en su etapa en la Agencia de Participaciones del Estado, entre el 2008 y el 2010.