El Supremo de Estados Unidos permite deportar a migrantes a terceros países
INTERNACIONAL

Es una nueva victoria para Trump que deja a los indocumentados sin tiempo para impugnar su proceso de expulsión
27 jun 2025 . Actualizado a las 05:00 h.En una nueva victoria legal para Donald Trump, el Tribunal Supremo estadounidense despejó el camino para que la Administración reanude las deportaciones rápidas de inmigrantes a terceros países. La decisión cancela una orden judicial de un tribunal menor que exigía un tiempo suficiente para que los indocumentados pudieran impugnar su orden de expulsión por los riesgos que podrían afrontar al ser enviados a un Estado distinto del que provienen.
En el fallo del lunes, que contó con el voto favorable de los seis jueces conservadores del Supremo, el alto tribunal no proporcionó una explicación detallada, como suele ocurrir con los expedientes de emergencia. En su escrito de disconformidad sobre el veredicto, las juezas progresistas Sonia Sotomayor, Elena Kagan y Ketanji Brown Jackson señalaron que la decisión adoptada suponía «recompensar la anarquía». «En asuntos de vida y muerte, es mejor proceder con precaución. En este caso, el Gobierno adoptó el enfoque opuesto», lamentaron.
El Ejecutivo de Trump había pedido al Supremo el mes pasado que revocara la orden de un juez federal que impedía al Gobierno enviar indocumentados a países distintos a sus lugares de procedencia. El juez de distrito Brian Murphy, de hecho, había determinado que la Administración violó «sin lugar a dudas» su fallo con la deportación rápida de un grupo de inmigrantes a Sudán del Sur.
Murphy descubrió que el Gobierno no otorgó tiempo suficiente a los ocho inmigrantes para que pudieran impugnar su caso antes de meterlos en el avión. Según la Administración Trump, los simpapeles, provenientes de países como Birmania, Vietnam y Cuba, tenían condenas por delitos graves en EE.UU., algo que fue negado por los abogados de los indocumentados. Tras la decisión del juez, el vuelo fue desviado a una base naval de EE.UU. en Yibuti, donde permanecen bajo duras condiciones.
Trina Realmuto, directora ejecutiva de la Alianza Nacional de Litigación de Inmigración, que representa a los inmigrantes, señaló que «las ramificaciones de la orden del Tribunal Supremo serán horribles». La decisión, dijo, expone a sus clientes a la «tortura y la muerte», algo que secundaron las juezas Sotomayor, Kagan y Brown en un mordaz texto de 19 páginas.