Las autoridades irlandesas inician la excavación de una fosa común con casi 800 bebés enterrados en secreto
INTERNACIONAL

Las autoridades irlandesas empezaron este lunes la exhumación de las cámaras subterráneas de un convento de una casa de acogida para madres solteras gestionada por las Hermanas del Buen Socorro
14 jul 2025 . Actualizado a las 16:30 h.Este lunes han comenzado las excavaciones en las cámaras subterráneas de un convento de monjas en Tuam, al oeste de Irlanda, en busca de los restos de casi 800 bebés. Las autoridades intentan esclarecer uno de los casos más escandalosos en la historia reciente de la Iglesia Católica en el país.
Una investigación realizada por la historiadora local Catherine Corless reveló la existencia de 796 certificados de defunción de bebés, pero solo dos certificados de entierro. Los restos corresponderían a menores fallecidos entre 1925 y 1961 en una casa de acogida para madres solteras gestionada por la congregación Hermanas del Buen Socorro.
Excavaciones preliminares realizadas en el lugar en 2017 permitieron confirmar la presencia de esqueletos humanos en el sitio que ocupaban unos tanques sépticos. A raíz de este hallazgo, el Gobierno de Dublín ordenó una investigación oficial que concluyó que había «cantidades significativas de restos humanos». El objetivo ahora con estas excavaciones es recuperar e identificar los restos.
El nuevo proceso de exhumación, coordinado por la Oficina del Director de Intervención Autorizada en Tuam (ODAIT), se desarrollará en una superficie de aproximadamente 5.000 metros cuadrados y podría prolongarse dos años, según estimaciones oficiales.

La congregación de las Hermanas del Buen Socorro ha ofrecido donar 2,5 millones de euros para cubrir parte de los costes de la operación. Sin embargo, el Gobierno ha aclarado que esta contribución no exime a la orden religiosa de futuras responsabilidades legales ni de posibles indemnizaciones a los familiares de las víctimas.
Este caso, que salió a la luz en el 2014 y generó conmoción en la sociedad irlandesa, motivó la creación de la Comisión sobre Madres y Bebés, con el objetivo de investigar otras posibles fosas comunes en instituciones similares. Una investigación oficial previa, en el 2013, ya había documentado abusos sistemáticos y condiciones de semiesclavitud en las conocidas «Lavanderías de la Magdalena», también gestionadas por monjas.
En el 2021, la comisión estatal publicó un informe de 3.000 páginas que reveló que unos 9.000 niños murieron en orfanatos para madres solteras entre 1922 y 1998. A raíz de la publicación, el entonces primer ministro Micheál Martin pidió perdón públicamente a las víctimas, reconociendo los «terribles abusos en las instituciones estatales y religiosas» como consecuencia de una «sociedad cómplice, retorcida en cuanto a la sexualidad y los asuntos íntimos».