Las llamas dejan un muerto y un herido grave en Portugal, que pide ayuda a Europa

Brais Suárez
Brais Suárez OPORTO / E. LA VOZ

INTERNACIONAL

Varios vecinos intentan combatir las llamas en el incendio que asola Viseu y Guarda, en Portugal.
Varios vecinos intentan combatir las llamas en el incendio que asola Viseu y Guarda, en Portugal. PEDRO SARMENTO COSTA | EFE

Carlos Dâmaso, exalcalde del distrito de Guarda, perdió la vida combatiendo las llamas

16 ago 2025 . Actualizado a las 11:56 h.

Este viernes, Portugal registró su primera víctima mortal a causa de los incendios que arrasan el país. Los cuerpos de extinción encontraron un cuerpo carbonizado en Vila Franca de Deão (distrito de Guarda, en el este luso), en un fuego que quemó unas 20.000 hectáreas desde el pasado sábado. El fallecido, de 40 años, es Carlos Dâmaso, exalcalde de la región, que llevaba desaparecido desde la mañana. En el mismo lugar, otra persona fue hospitalizada por heridas graves. En total, 24 personas tuvieron que ser atendidas por quemaduras durante el combate contra las llamas; ocho de ellas, bomberos.

Allí, el actual alcalde de Guarda, Sérgio Costa, pidió «dejen de jugar a las elecciones», quejándose de no haber sido contactado por el Gobierno. «Siéntense a la mesa. Déjense de triquiñuelas políticas y hagan un pacto de régimen para salvar a los portugueses», dijo a RTP.

Sus declaraciones salen al paso de los crecientes enfrentamientos políticos, con el primer ministro, Luís Montenegro, muy criticado por no haber suspendido la fiesta anual de su partido pese a la tragedia. En ese sentido, el jueves, Montenegro declaró que «estamos en plena guerra y no es en medio de la guerra que tendremos esta discusión [sobre las responsabilidades]», antes de acusar a los medios de crear polémicas innecesarias. Pocas horas después, tanto él como el presidente de la República, Marcelo Rebelo de Sousa, anunciaron que suspendían sus vacaciones para seguir la situación desde Lisboa.

El de Guarda sigue siendo uno de los focos más preocupantes, al que se han unido, en los dos últimos días, los de Sátão (Viseu), Portalegre, Arganil y Lousã (ambos en el distrito de Coimbra), que han obligado a la evacuación de varias aldeas.

De nuevo, el viento

Las autoridades contaban con lograr apagar cuatro grandes focos durante la noche del jueves, pero la intensidad de los vientos provocó lo contrario: incendios «complejos y extremadamente violentos», como los definió en una comparecencia el comandante nacional de Protección Civil, Mario Silvestre, antes de anunciar que Portugal activaba el Mecanismo Europeo de Protección Civil para solicitar aviones anfibios Canadair. Horas después, la Comisión Europea confirmaba que al menos cuatro aeronaves ya habían sido movilizadas para ayudar en las labores de extinción, uniéndose a otras dos que Marruecos ya había prestado al inicio de la semana.

El estado de alerta continúa hasta mañana y el Instituto Portugués del Mar y la Atmósfera (IPMA) ha puesto en nivel naranja a 8 de los 18 distritos que hay en el territorio peninsular del país, muchos de ellos fronterizos con España.

Al final de la tarde, los cuerpos de emergencia y protección civil se enfrentaban a 57 incendios rurales en todo el territorio continental, que han movilizado a cerca de 5.100 efectivos, 1.600 medios terrestres y 34 medios aéreos.