Monforte necesita plan de urgencia por la sequía

La Voz LUGO / LA VOZ

LEMOS

CARLOS CORTÉS

La confederación hidrográfica augura una situación crítica si no llueve pronto

20 oct 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

La situación de alerta por sequía que viven los ríos de la demarcación de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil puede acabar siendo crítica en las próximas semanas si se cumplen las expectativas de algunas agencias de meteorología de que las lluvias no llegarán hasta inicios del próximo año. Este panorama fue expuesto ayer por el presidente de la Hidrográfica, Francisco Marín, a los miembros del gobierno de la demarcación, entre ellos los concejales de Medio Ambiente de los ayuntamientos de Lugo y de Monforte.

En el caso de estas dos ciudades, Marín advirtió que ante un escenario de situación crítica sería urgente que ambos gobiernos municipales fuesen preparando un plan de emergencia. En concreto, al edil de Lugo, Daniel Piñeiro, le explicó que la ciudad, al carecer de un embalse de captación de agua, solo del río Miño, está muy expuesta a perder la entrada de agua, y de calidad, en la potabilizadora. Por ello, afirman desde la Confederación, y poniéndose en el peor de los escenarios, urgen al Concello de Lugo a que haga un plan de emergencia.

Este mismo plan se lo proponen al Ayuntamiento de Monforte debido a que el embalse del que se abastece la ciudad, el de Vilasouto, está en estos momentos por debajo del 20% de su capacidad, algo que nunca había ocurrido. Desde la Hidrográfica señalaron que si el nivel baja del 12% supondría un gravísimo problema ambiental y obligaría a tomar medidas en la captación del agua.

La junta de gobierno de la Confederacion Hidrográfica recordó a los ayuntamientos que ante la situación de alerta por sequía tienen que llevar a cabo medidas de ahorro en usos y destinos no prioritarios, como jardines, piscinas y baldeo de calles. También deben de bajar la presión nocturna de las redes urbanas, reforzar los controles de potabilidad en el abastecimiento, vigilar el funcionamiento de las depuradoras, así como poner en marcha campañas de ahorro del consumo de agua.

No hay precedentes

Los datos que maneja la confederación hidrográfica sobre precipitaciones en la cuenca del Miño-Sil son los más bajos desde que existen registros documentados. Las lluvias registradas en la demarcación durante el último año hidrológico -el 2016-2017 y que finalizó el 30 de septiembre- fueron de 676,7 litros por metro cuadrado, lo que supuso un 41% por debajo de la media histórica y teniendo en cuenta que la campaña 2015-2016 ya había sido baja.

Por otra parte, Francisco Marín también informó ayer en Lugo de que que a raíz de los incendios del fin de semana, la Confederación Hidrográfica Miño-Sil hará labores de retirada de árboles quemados y los usará para crear pequeña represas para evitar las escorrentías.

El proyecto incluye la restaurción de los cauces para prevenir erosiones en las márgenes y tapones en infraestructuras de paso por los acarreos que pudieran causar los restos de maderas y materiales quemados.

Un verano de ríos secos en la comarca

Nadie recuerda un año con tanta falta de agua en el sur de la provincia de Lugo. La envergadura del problema se aprecia bien en los cauces de los ríos que se han secado este verano, como el Cinsa.