
Una nueva datación por carbono 14 sitúa el yacimiento arqueológico de A Pobra do Brollón en una época de transición cultural casi desconocida en Galicia
21 dic 2023 . Actualizado a las 17:00 h.Una nueva datación por carbono 14 muestra que la aldea prehistórica descubierta este año en el lugar de Vilarello —en el municipio de A Pobra do Brollón— estuvo habitada entre los siglos VIII y V antes de la era actual, una época en la que en Galicia se produjo la transición entre la Edad del Bronce y la Edad del Hierro. Otra datación realizada con anterioridad indicó que el lugar ya estaba poblado entre los siglos XI y IX antes de Cristo, en la Edad del Bronce.
El arqueólogo Rodrigo Paulos Bravo, que dirige el proyecto dentro del cual se realizaron las dataciones, señala que este nuevo hallazgo incrementa en gran manera el interés del yacimiento. «En Galicia es poquísimo lo que se sabe sobre los patrones de poblamiento de finales de la Edad del Bronce y los inicios de la Edad del Hierro, por lo que yacimientos como el de Vilarello cobran una importancia vital en la comprensión de los cambios sociales que se dan entre el segundo y el primer milenio antes de Cristo», explica. «Lo que se ve en Vilarello es que no hubo una ruptura entre las dos épocas y que una misma población vivió durante siglos en el mismo lugar mientras se producía el paso de la Edad del Bronce a la primera Edad del Hierro», agrega.
Abandono tras un incendio
Las excavaciones realizadas hasta ahora en Vilarello ya habían mostrado que esta aldea fue abandonada tras un incendio cuyos causas se desconocen. Los investigadores no han podido determinar si el fuego fue accidental, si se debió a un ataque exterior o si lo provocaron los propios habitantes de la aldea en un acto de carácter ritual. Pero la nueva datación —señala Paulos— indica que el lugar estuvo habitado casi hasta el momento en el que se supone que empezó a existir el castro de San Lourenzo de Cereixa, situado a una distancia de 1.900 metros en línea recta. «Desde Vilarello se puede ver perfectamente el castro de San Lourenzo y ahora manejamos la hipótesis de que haya una continuidad de población entre los dos lugares, es decir, que los habitantes de Vilarello pudieron abandonar la aldea después del incendio y se convirtieron en los primeros habitantes del castro de San Lourenzo», apunta. Esta posibilidad, agrega, no se puede probar todavía, pero gracias a la nueva datación por carbono 14 la hipótesis ya se puede plantear seriamente.
Una época en la que aún se desconocía la metalurgia del hierro
La primera datación por carbono 14 del yacimiento de Vilarello se realizó con muestras extraídas al pie de un tramo de una muralla circular —de unos cinco metros de grosor— que rodeaba el poblado. Según Rodrigo Paulos, las fechas obtenidas en este análisis, de entre los siglos XI y IX antes de Cristo, corresponderían al momento de la construcción de la muralla y de una estructura de madera que estaba adosada a ella, en la etapa final de la Edad del Bronce.
La nueva datación se hizo con muestras obtenidas en los restos de una cabaña —hecha de madera y barro— situada en el interior del recinto. El margen de error cronológico es mayor en este caso, ya que abarca un período de unos trescientos años, entre los siglos VIII y V antes de Cristo. En todo caso, señala Paulo, en esta época se sitúa la transición entre la Edad del Bronce y la primera etapa de la Edad del Hierro.
Los investigadores puntualizan que las poblaciones gallegas de la primera Edad del Hierro aún no sabían cómo producir este metal. «En los castros de la costa se han encontrado objetos de hierro de esa época, pero no son de fabricación local y fueron traídos probablemente por los mercaderes fenicios», dicen. «Hasta una época posterior, la segunda Edad del Hierro, en Galicia no hay hierro de producción local», añaden.
La fortificación de Vilarello es una prueba del desconocimiento de la metalurgia del hierro por parte de las antiguas poblaciones gallegas. Entre las piedras con que se construyó la muralla hay grandes bloques de limonita, una roca compuesta por óxidos de hierro que más adelante —en la época castreña— sería la principal fuente para la obtención de este metal. Los habitantes de Vilarello ignoraban aún esta tecnología, por lo que utilizaron los bloques de limonita como material de construcción en vez de aprovecharlos para la fabricación de hierro.
Hallazgos que se presentarán el año próximo en dos congresos
Los hallazgos realizados en Vilarello, según los investigadores, vienen reforzados por la investigación de otros yacimientos similares descubiertos en los últimos años, como el de Adai, en el municipio de Lugo. Los responsables de estos dos proyectos arqueológicos colaborarán con el Consello da Cultura Galega en la organización de un ciclo de conferencias que se celebrará en julio del año próximo en un lugar que aún no se ha determinado, probablemente en Santiago.
Por otro lado, estos hallazgos serán presentados conjuntamente en un congreso de la Asociación Europea de Arqueólogos (European Association of Archaeologists o EAA) que se celebrará en Roma a finales de agosto. Será en una sesión organizada por Rodrigo Paulos Bravo —de la Universidad Complutense de Madrid—, Xurxo Ayán —de la Universidade Nova de Lisboa— y Pilar Prieto Martínez —de la Universidade de Santiago—, que dirigió las excavaciones de Adai.
El proyecto arqueológico de Vilarello es promovido por la asociación vecinal de la parroquia de Cereixa y el Instituto de Ciencias del Patrimonio, dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Los responsables buscarán financiación para desarrollar el año que viene una nueva campaña de excavaciones arqueológicas en este yacimiento.