
El Ayuntamiento de Taboada felicita a los vecinos que más trampas ponen
27 jun 2024 . Actualizado a las 19:27 h.Entre cinco y seis mil nidos de velutina menos este año. Eso es lo que han conseguido las decenas de personas que tomaron parte activa en la campaña puesta en marcha esta primavera por el Ayuntamiento de Taboada para tratar de frenar la proliferación de este insecto invasor, que lleva al menos 12 años en Galicia y 8 en la Ribeira Sacra. «Hai que supoñer que todo este traballo se note e os apicultores teñan menos presión da velutina este verán», apunta el alcalde de Taboada, Roi Rigueira. El Ayuntamiento le hizo este jueves un reconocimiento público a los vecinos que más intensamente trabajaron en esta campaña.
Los premiados fueron Mencía Torreiro, Manuel Fidalgo, Fabricio Sampedro, Leandro López y José Manuel Fernández.
El trampeo organizado desde el Ayuntamiento de Taboada empezó a principios de abril. «A colocación de trampas só é realmente útil entre finais do inverno e primavera, que é cando as raíñas saen e é posible capturalas», recuerda Roi Rigueira, que además de alcalde también es apicultor. Después de una charla informativa a la que acudieron cerca de un centenar de vecinos.
El veterinario y apicultor de Chantada Enrique Rojo les dio unas nociones básicas sobre esta especie invasiva y sobre los sistemas de control que se aplican en la actualidad con mayor o menor fortuna. Y una vez que supieron qué hacer con ellas, el Ayuntamiento les entregó las trampas.
Una media de diez cada uno
Cada uno de esos cerca de cien vecinos se llevaron una media de diez trampas y durante las semanas posteriores fueron compartiendo lo que veían en un grupo de wasap creado para ello. A través del grupo, los impulsores de esta iniciativa les iban recordando la importancia de ir cambiando regularmente los líquidos atrayentes de las trampas para que siguiesen siendo eficaces.
No hay un recuento exhaustivo del número de reinas de velutina que cayeron en esas trampas, pero la experiencia dice que estos dispositivos atrapan una media de 5 o 6 ejemplares. Con estos números, cabe suponer que las trampas colocadas por estos cien vecinos de Taboada hayan servido para cazar entre cinco mil y seis mil reinas de velutina. Y la misión de cada reina en primavera es crear un nido.
El efecto práctico que esta campaña tendrá sobre el terreno todavía está por ver. Cuando las colmenas sufren más el acoso de esta avispa invasora es en los meses de verano, así que habrá que esperar para comprobar si los apicultores con colmenas en Taboada y en el resto de la comarca de Chantada ven o no menos velutinas de lo habitual.
En todo caso, en el Ayuntamiento de Taboada creen que esta es una buena manera de combatir esta plaga, mediante la organización de la gente a nivel local con material adecuado e instrucciones precisas.
A Roi Rigueira le parece que tiene todo el sentido práctico que el trabajo de control no sea solo responsabilidad de los apicultores, pero que también es de justicia. Porque la proliferación de esta avispa de procedencia asiática no es un peligro solo para las abejas, sino también para el cultivo de frutales y para cualquiera que pueda romper accidentalmente uno de sus nidos. «En calquera labor agrícola, en calquera desbroce pódeselle dar un toque sen querer a un niño de velutinas e quen o faga corre un risco evidente», apunta el alcalde de Taboada.
La cronología de la llegada de la Vespa Velutina
2004. Europa. Detectados en Francia los primeros ejemplares de Vespa Velutina en Europa.
2010. Península ibérica. Avistados en el País Vasco los primeros nidos en la península ibérica.
2012. Galicia. En la cuenca baja del Miño y en A Mariña se vieron aquel años las primeros ejemplares en Galicia.
2016. Ribeira Sacra. Chantada fue el municipio por el que las velutinas entraron en la Ribeira Sacra. O al menos el primero donde fueron vistas.