Unos a caldo y otros con hambre

La Voz

LUGO

PRADERO

La seis Las harturas gastronómicas desplazan estos días el debate sobre la reforma financiera de Europa, que seguirá subvencionando la producción de nuestros alimentos

13 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

La derecha y el nacionalismo se sientan estos días a mesas muy distintas. Los miembros de la CIG que están en huelga de hambre por la condena al piquete llegarán al domingo algo extenuados. Por su caravana está pasando estos días todo el nacionalismo del orbe lucense y también la jerarquía gallega: ayer Francisco Rodríguez, hoy el alcalde de Pontevedra, Francisco Fernández Lores . , Ferreiro y Rey no están para fiestas y menos para grandes atracones del tipo de los que mañana se han conjurado en Lalín con la Feira do Cocido, una fiesta gastronómica, como las llaman ahora, con un adobo especial en este Ano Xacobeo, el de los Cocidos no Camiño , que ya hay que tener valor para tal bautismo. Con tal guión, este año los alcaldes de Astorga y Lalín, Juan José Alonso Perandones y José Crespo Iglesias han «hermanado» los cocidos maragato y gallego. Señalamos estas harturas porque algunos políticos deben estar bastante alimentados tras los platos de las últimas semanas. Casi sin bajarse de las Navidades, se meten en el Xantar de Ourense, caen hoy en el cocido lalinense o en la Festa do Butelo de A Fonsagrada y aterrizan en la Feira da Androlla de Navia de Suarna y el Caldo de Ósos de Taboada, que se celebrarán el domingo 22. Este último evento fue presentado ayer con la presencia del alcalde José Ramos Ledo y del presidente de los hosteleros, José María Real . Si van a ir de Entroido, cómprense holgado el disfraz. Todas estas fiestas dejan a las claras que aquí seguimos siendo muy triperos y para comer Lugo, aunque no haya ni un sólo restaurante en la Guía Michelín. Que aquí la onda tecnológica de los alimentos que propugna Ferrán Adriá no parece llegar a la olla. Todo el despliegue carnal y las desatenciones a nuestros mayores están postergando en el noticiario el futuro de nuestro sostenimiento gastronómico. Porque la Política Agraria Común y las subvenciones son fundamentales para promocionar el porcino, la producción de patata y garbanzos y creo que hasta los grelos ecológicos. La Comisión Europea está en el trance de repartir una pasta para el periodo 2007-2013. Aquí creen que seguiremos siendo pobres (en relación a la Europa media) pero no se sabe si tanto como los nuevos miembros del Este. Los fondos de cohesión puede que nos permitan seguir progresando a los lucenses en esta incipiente competitividad y desarrollo sostenible. Si no lo tienen claro, en la política europea uno puede pensar lo que quiera, luego tiene que obedecer, y así seguir embutiéndose a comida subvencionada. En nuestro empeño gastronómico contamos incluso los gallegos con el apoyo del grupo de Los Verdes. Gianluca Solera , Mónica Frassoni y Daniel Cohn-Bendit (que alguien los invite, por favor) prefieren que los fondos vayan a proyectos más sociales y no a planes hidrológicos y de faraónicas infraestructuras ferroviarias o de autovías. Los Verdes aseguran que aquí son las grandes constructoras las que se lo están comiendo todo, y no sólo el cocido. Por algo somos los mayores consumidores de cemento de toda Europa.