Tabaoda descubre el original «caldo de ósos» y Navia encumbra la buscada «androlla» Miles de personas participaron en las ferias de dos de los platos típicos de la cocina del interior
06 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.La prealerta por el temporal de nieve fue una exageración. El Domingo de Carnaval amaneció fresco, pero no desapacible. En las fiestas del caldo de ósos de Taboada y de la androlla de Navia, miles de personas apostaron por la buena mesa ante el anuncio de mal tiempo. El plato típico de Taboada es la antítesis de la comida rápida, de ahí que la degustación se hiciese de rogar. Media hora después de lo previsto, cuando ya debía haber comenzado la prueba del caldo de ósos que ofrecen los hosteleros, Dámaso López aún iniciaba el pregón. Bien por el poder de convocatoria del delegado provincial de Sanidade, taboadés y embajador declarado de su tierra, bien por el apetito de los presentes, la carpa instalada por la organización se quedó pequeña para acoger a tanto público. Sazonado de anécdotas y buen humor, el pregón estuvo a la altura del convite. El delegado de Sanidade se congratuló de la recuperación de este plato, del que dijo «non sería estrano que acabara por venderse nas farmacias». La denostada carne de cerdo -añadió- «agora resulta que é un producto cardiosaludable segundo os últimos descubrimentos». En la elaboración del caldo de ósos se precisa la soá del cerdo, garbanzos, patatas un sofrito y, segun destacó Dámaso López «por riba de todo moito cariño». Atracción añadida Navia de Suarna celebró ayer la 15 edición de la Festa da Androlla. Seis puestos dedicados a la venta de este embutido convivieron con otros de artesanía e incluso jabón artesano. El precio del kilo de androlla fue de 8,50 euros, el mismo que el de los butelos; el de chorizos se pagó a 8,40 y las cachuchas de cerdo a 2,85. Hubo una degustación popular y los establecimientos de la villa sirvieron menús especiales. La mayor atracción de la jornada en Navia fue, sin embargo, una competición de todo terrenos en la que participaron 155 pilotos de Galicia y otros puntos del norte de España.