Crónica | Balance a mitad de mandato El alcalde cree que el trabajo de los dos últimos años es «extremadamente positivo», el PSOE denuncia la falta de iniciativas propias y el BNG pide más desarrollo económico
27 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Pasados dos años desde las últimas elecciones municipales, el ecuador del actual mandato pone al gobierno local de Vilalba y a los dos grupos de la oposición ante un espejo en el que ven imágenes distintas. Los populares presumen de gestión, y aseguran que el trabajo realizado desde el 2003 es «extremadamente positivo»; los socialistas critican la falta de iniciativas propias y los nacionalistas reclaman medidas que contribuyan a fijar población y a generar desarrollo económico. El alcalde, Gerardo Criado, sostiene que el trabajo de este mandato -en el que acaba de acceder a la alcaldía en sustitución de Agustín Baamonde, cuyo abandono está causado por su inclusión en la candidatura al Parlamento gallego en las elecciones del mes próximo- es «máis ca bo». Su impresión se basa en el programa electoral de hace dos años. La ampliación del polígono, el desarrollo de programas informáticos en la zona rural -con el programa Vilas dixitais, compartido con As Pontes-, el acondicionamiento del entorno de la charca de Alligal o la ampliación del paseo fluvial son algunas de las obras iniciadas o próximas a comenzarse. ¿Conclusión? «O traballo que impuxemos hai dous anos vai moi avanzado. Quedan algunhas cousas, pero tamén quedan dous anos por diante», afirma. Sin perder de vista la trascendencia del plan general de urbanismo (PXOM), cuyo proceso de elaboración comenzó el año pasado, Criado concede gran importancia a la mejora de la red de abastecimiento de agua, que incluirá una potabilizadora en O Picouto y bombeo desde As Cañotas. La Consellería de Medio Ambiente financiará las obras. Problema tremendo En cambio, el portavoz del PSOE, Martín Seco, opina que Vilalba tiene un problema «tremendo» con el urbanismo -recuerda, por ejemplo, la situación de la estación de servicio de Guadalupe y las denuncias presentadas contra su apertura-, pregunta al PP qué prevé hacer para reducir la deuda municipal, y asegura que la agricultura y la ganadería están más atrasadas que en otros concellos chairegos. Seco acusa al PP de actuar como un «repetidor» de televisión y de carecer de iniciativas propias, ya que, dice, se limita a solicitar subvenciones sin ofrecer alternativas que ofrezcan soluciones novedosas. El concejal nacionalista Xosé Manuel Irimia sostiene que las ampliaciones del polígono industrial de Sete Pontes no pueden ocultar una situación en la que hay parcelas, vendidas y sin actividad, a las que se refiere con una expresión rotunda: están «en réxime de especulación», dice el edil. «O Concello está paralizado», opina el concejal. «Non se está a traballar para fixar poboación, que é o gran reto de Vilalba», subraya. El Bloque agrega que el plan de comarcalización no ha servido, en su opinión, para convertir a la villa en un auténtico referente del entorno, por lo que cuestiona ciertas expectativas: «Non se están a sentar as bases do verdadeiro desenvolvemento de Vilalba», manifiesta el municípe del BNG. El balance de estos dos año, por tanto, pone al gobierno y a la oposición ante un vaso que unos ven medio lleno, y otros, medio vacío. Y por delante quedan dos años para que unos y otros observen que sigue llenándose o que continúa vaciándose.