Taboada y Navia combatieron el frío con caldo de ósos y androlla
LUGO
Centenares de personas acudieron a ambas citas gastronómicas El número de representantes políticos de distintas formaciones fue considerable
26 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.El intenso frío que asoló la provincia no fue óbice para que los lucenses acudieran masivamente a las dos grandes citas gastronómicas de la jornada: la fiesta del caldo de ósos de Taboada y la de la androlla en Navia de Suarna. En Taboada los actos, a los que asistieron más de una treintena de políticos con el conselleiro de Traballo, Ricardo Varela, al frente, que entraban a duras penas en el palco, comenzaron con el pregón del portavoz adjunto del PP en el Senado, Víctor Manuel Vázquez Portomeñe, quien definió el caldo de ósos con su habitual atino. «Os de Taboada soubemos combinar o porco, os garbanzos e as patacas, logrando unha sinfonía de sabores que son a nosa carta de presentación culinaria ante os demais». En el recinto ferial había una mezcla de puestos de productos alimenticios típicos con otros de artesanía popular. La organización concedió el premio al mejor expositor al de Panadería Darío. A la conclusión del pregón se procedió a la degustación de productos del cerdo y sobre todo del exquisito caldo de ósos. Alrededor de 300 personas asistieron a los distintos actos. En el momento del pregón la carpa estaba completamente abarrotada de público. Los restaurantes de la localidad sirvieron el plato típico a un precio asequible y registraron un lleno total a la hora de la comida. El certamen también contó con una exposición de coches antiguos en la explanada anexa al lugar en el que se celebró la feria. Producto de montaña La androlla también reunió a numerosas personas, aunque menos de las que se esperaban por culpa del frío y la amenaza de nieve sobre las montañas ancarinas. La fiesta, organizada por el Concello, contó con una treintena de puestos de venta de productos típicos de estas fechas: androllas, butelos, filloas, cacholas, chorizos, miel, además de otros alimentos y piezas de artesanía. Fallaron algunos vendedores, sobre todo de la zona de León, precisamente por temor a una nevada que nunca se produjo sobre la maltrecha carretera que une Becerreá con Navia. Desde las once de la mañana la charanga de Vilalba y la Banda Municipal de Gaitas de O Saviñao se encargaron de animar la villa con música, mientras que a la una de la tarde comenzó una degustación gratuita de androlla. En total se repartieron unas 1.600 tapas, 180 litros de vino, 90 kilos de pan y unas mil raciones de rosca. En la plaza de Navia se dieron cita numerosos políticos de los tres partidos mayoritarios en Galicia y cargos públicos. Así, se pudo ver, por parte del PP, al presidente de la Diputación, Francisco Cacharro, y a los parlamentarios populares Xosé Manuel Barreiro y Agustín Baamonde; por parte del BNG al delegado de Medio Rural, Emilio López Pérez, y al responsable comarcal, Xesús Méndez; y por parte del PSOE, a los diputados provinciales Manuel Martínez y Claudio Garrido y al delegado de Educación, José Rábade. El alcalde de Navia de Suarna, Vicente Flores, lamentó el mal tiempo pero destacó que a pesar de las inclemencias la respuesta a la feria fue positiva. Los precios del kilo de la androlla oscilaron entre los 8 y los 10 euros. Los restaurantes de la villa ofrecieron en sus menús este producto, además del tradicional cocido. Ruta do Cocido La nevada disuadió a muchos aficionados de participar en la undécima Ruta do Cocido que se celebró ayer en O Valadouro, organizada por la asociación de cabaleiros. Pero un grupo de unas 140 personas se enfrentaron a la granizada que cayó a primera hora de la mañana sobre Ferreira, de donde partió la ruta ecuestre, al frío y a la lluvia. Eso sí, el mal tiempo les obligó a acortar el itinerario previsto, por diversos parajes de los municipios de O Valadouro y Alfoz. La recompensa a los más intrépidos llegó al mediodía, en el pabellón, donde degustaron un cocido. La mayoría de los participantes procedían del propio Val do Ouro, Burela, Xove, Viveiro y San Cosme de Barreiros. La comida discurrió en un magnífico ambiente. Jinetes y caballos superaron la prueba, pese a las inclemencias del tiempo.